
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha sugerido que su Administración “valorará” la posibilidad de deportar a Elon Musk.
La disputa entre Trump y el multimillonario dueño de X y Tesla se ha reavivado tras su efímero paso en la Casa Blanca como asesor y mano derecha del republicano, después de haber realizado contribuciones millonarias a su campaña electoral.
Trump también declaró el martes que el llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) dirigido por Musk durante su etapa en el Gobierno revisaría los subsidios concedidos a las empresas de Musk. “DOGE es el monstruo que podría volver y comerse a Elon“, dijo Trump el martes ante los periodistas. “Ahorraríamos una fortuna”.
El enfrentamiento entre ambos comenzó a principios de junio, cuando Musk criticó la ley de recortes fiscales y gastos de Trump recientemente aprobada por el Senado, calificándola de “abominación repugnante”. En respuesta, Trump amenazó con atacar a las empresas de Musk; el multimillonario pidió a su vez la destitución del presidente.
Musk ha arremetido contra los republicanos por respaldar el proyecto de ley que ahora pasa al Congreso, donde el partido en el Gobierno tiene la mayoría, calificándolo de “suicidio político”.
Reporter: Are you going to deport Elon Musk?
Trump: We'll have to take a look. We might have to put DOGE on Elon. You know what DOGE is? The monster that might have to go back and eat Elon. Wouldn’t that be terrible? He gets a lot of subsidies. pic.twitter.com/6I0OAIv7Js
— Acyn (@Acyn) July 1, 2025
El empresario, de nacionalidad sudafricana, ha vuelto a repetir sus amenazas de fundar un nuevo partido político, el ‘America Party’, si se aprobaba la ley, lo que ocurrió ayer martes por un estrechísimo margen que desempató el vicepresidente, JD Vance.
Trump, sin tapujos, amenazó con deportar a Musk a Sudáfrica
La respuesta de Trump no se hizo esperar. En un mensaje público, afirmó que Musk “ha recibido más subsidios que cualquier otro ser humano en la historia. Sin ellos, debería cerrar el negocio y regresar a Sudáfrica“.
El presidente también sugirió que el DOGE debería investigar los multimillonarios contratos que el empresario mantiene con el gobierno estadounidense.
“No más lanzamientos de cohetes,satélites o producción de autos eléctricos, y nuestro país se ahorraría una fortuna. Tal vez deberíamos hacer que el DOGE le eche un buen vistazo a todo esto. ¡Podemos ahorrar mucho dinero!”, aseguró.

El cruce de declaraciones ha puesto en tela de juicio la continuidad de numerosos acuerdos entre las empresas de Musk y diversas agencias federales. Lo que está en juego equivale a decenas de miles de millones de dólares.
Desde 2008, el gobierno de Estados Unidos ha adjudicado o prometido al menos 21,000 millones de dólares en contratos a sus compañías, según datos oficiales de gasto citados por The Independent.
Expertos advierten que la posible cancelación o reducción de estos acuerdos podría tener consecuencias importantes para ambas partes. Por un lado, el conglomerado de Elom Musk experimentaría una merma significativa de ingresos en un entorno donde la competencia con China se ha intensificado.
Por otro, el gobierno estadounidense podría debilitar su capacidad operativa en sectores clave como la defensa nacional y la exploración espacial.

Las acciones de Tesla cayeron más de 6% la mañana del martes tras la amenaza de Trump. El presidente redobló sus ataques al decir que creía que Musk criticaba su proyecto de ley porque se habían eliminado medidas para apoyar a la industria de vehículos eléctricos (EV).
“Está perdiendo su mandato de EV. Está muy molesto por ciertas cosas, pero les digo ahora mismo: Elon podría perder mucho más que eso”, aseveró.
Musk había mantenido un perfil bajo en las últimas semanas, pero regresó a la contienda pública recientemente, justo cuando el proyecto de ley comenzaba su difícil camino en el Congreso.

Desde entonces, el multimillonario ha publicado una serie de mensajes en su red X, donde critica la iniciativa. Sus objeciones giran en torno a que la ley aumentaría el déficit estadounidense. También acusa a los republicanos de abandonar su compromiso con posicionar a Estados Unidos como líder en la revolución de los vehículos eléctricos y las energías limpias.
