
Los gobiernos de Alemania y otras potencias europeas ven con preocupación los recientes movimientos del gobierno israelí.
Alemania, Francia y Reino Unido están de acuerdo en condenar las recientes aspiraciones del Gobierno de Israel de poner en marcha otra vez el plan de asentamientos E1, con el que pretenden crear nuevos núcleos de colonos israelíes en Cisjordania.
Las tres principales potencias de Europa no están de acuerdo con los planes de Israel
El Gobierno francés se pronunció ya este martes a través de un comunicado del Ministerio de Exteriores en el que el país galo se oponía “firmemente” a “la reactivación del plan de asentamientos E1 anunciado por la oficina central de planificación de la Administración Civil de Israel”.

“Francia reitera su condena de la actividad de asentamiento y de todas las tensiones y violencia que genera. Reiteramos que solo una solución de dos Estados puede garantizar la paz y la seguridad duraderas para israelíes y palestinos“, reza la nota de las autoridades francesas
“Reino Unido se opone firmemente al anuncio de la oficina de planificación central de la Administración Civil de Israel de reintroducir el plan de asentamiento E1, congelado desde 2021″, ha expresado un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido en un comunicado.
Por su parte, el canciller alemán, Friederich Merz, ha mantenido este viernes una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la que ha instado al mandatario hebreo a no dar “pasos hacia la anexión de Cisjornadia“.
En este contexto, las tres principales economías del continente europeo mantienen su negativa a los recientes movimientos de Israel para reanudar el plan de asentamientos E1, en pausa desde el año 2021, y apuestan por implementar la solución de los dos Estados.
Los planes de Israel: separar aún más el territorio palestino
El plan E1 pretende unir con la construcción de miles de nuevas viviendas la colonia de Maale Adumim, el asentamiento israelí más amplio de Cisjordania, con Jerusalén Este, lo que provocaría la separación del territorio palestino.

“Este plan construiría más de 3.000 casas al este de Jerusalén, dividiendo el futuro Estado palestino en dos y marcando una flagrante violación del derecho internacional“, ha aseverado el portavoz británico.
La ONG israelí Peace Now (Paz Ahora) también criticó este lunes al Gobierno de Netanyahu por “impulsar el plan E1”, asegurando que “podría ser un desastre generacional que dificultaría aún más el logro de la paz en el futuro”.
Cisjordania, incluida Jerusalén Este y la Franja de Gaza, fueron ocupados militarmente por Israel en la guerra de 1967 junto con los Altos del Golán sirios.
En total, en Cisjordania viven unos 700.000 colonos judíos, parte en colonias consideradas legales por Israel y parte en asentamientos considerados ilegales incluso por el Gobierno israelí, si bien el Derecho Internacional es claro en que todos ellos son ilegales y la colonización es un crimen de guerra.
A partir del 7 de octubre de 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva en la Franja de Gaza en respuesta a un ataque de Hamas, también intensificó las redadas en Cisjordania. Desde entonces, en ese territorio palestino, separado geográficamente de Gaza, murieron 978 personas por ataques del ejército, la policía o de colonos israelíes.
La presión contra Israel crece
Por uno de estos casos, reclamó el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee. Pidió que se “investigue con firmeza el asesinato de Saif Mussallet, ciudadano estadounidense que visitaba a su familia en [la localidad de] Sinjil cuando fue golpeado hasta la muerte” por colonos, el viernes de la semana pasada.
“Debe haber rendición de cuentas por este acto criminal y terrorista. Saif tenía tan solo 20 años”, manifestó Huckabee.

El reclamo del embajador llegó después de que varios congresistas estadounidenses reclamaran al Departamento de Estado que actuara ante este crimen. El legislador Maxwell Frost dijo que el presidente “Donald Trump tiene una obligación moral y constitucional de ordenar al Departamento de Estado que realice una investigación exhaustiva” de este “brutal asesinato”.
A su vez, el líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dijo que “el aumento en la violencia de los colonos israelíes en Cisjordania dirigida a los civiles palestinos es completamente inaceptable”.
Consideró que el gobierno de Donald Trump “no puede seguir mirando para otro lado ante lo que está pasando en Cisjordania, si realmente está comprometido con encontrar una paz justa y duradera entre Israel y el pueblo palestino”.

Estos ataques se volvieron cada vez más frecuentes, aunque no siempre terminen en muertes. Sólo en junio, la ONU registró un centenar de palestinos heridos por agresiones de colonos israelíes contra ellos y sus propiedades, la cifra más alta en dos décadas.
