
Los Estados Unidos de Norteamerica han anunciado el día de hoy el envío de parte de su fuerza militar al sur del Mar Caribe, con el objetivo de desmantelar redes de narcotráfico. No obstante, el régimen venezolano ya denuncia deseos de invasión.
El día de hoy, Estados Unidos ha iniciado el despliegue de fuerzas aéreas y navales en el mar Caribe meridional para contrarrestar amenazas provenientes de cárteles de la droga latinoamericanos, según informaron dos fuentes conocedoras de la decisión a Reuters el jueves y confirmado después por el secretario de Estado Marco Rubio.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos inició la orden de desplazamiento de efectivos y unidades navales hacia el sur del mar Caribe, según las fuentes citadas bajo condición de anonimato.
“Este despliegue tiene como objetivo afrontar amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos provenientes de organizaciones narco-terroristas especialmente designadas en la región”, dijo una de las fuentes citadas por Reuters.

Días atrás, el Pentágono recibió instrucciones para preparar operaciones dirigidas a contrarrestar grupos de narcotráfico designados como terroristas globales, reforzando la política de seguridad nacional y migratoria de la administración de Donald Trump pero a su vez, intensificando la presión contra el régimen de Nicolás Maduro.
El despliegue amenaza directamente a Caracas y al Cartel de los Soles
La preocupación en el régimen narco terrorista de Maduro no es una sorpresa; Reuters ha recordado que la Administración Trump designó en febrero al mexicano Cártel de Sinaloa y otras bandas relacionadas con el crimen organizado como el venezolano Tren de Aragua como «organizaciones terroristas transnacionales», al precisar en su artículo de este jueves que el despliegue militar estadounidense se dirige al «sur del Mar Caribe» se estaría descartando al mencionado Cártel de Sinaloa, puesto que México no se encuentra en el sur del Mar Caribe; por el contrario, geográficamente México está al noroeste del Caribe.
Y aunque es bien sabido que el Cártel de Sinaloa no solo opera en el estado al cual debe su nombre sino en una región más extensa del norte de México, si se quiere ser más preciso e ir al corazón de esta organización criminal hay que tomar en cuenta que al estado de Sinaloa no se accede por el Caribe, sino por el océano Pacífico.
Esto nos lleva a una clara respuesta: el régimen chavista es el principal objetivo de esta operación que ya ha sido aplaudida por diferentes líderes políticos opositores de Venezuela, tales como María Corina Machado.

“Hasta la fecha, la DEA ha incautado más de 30 toneladas de cocaína vinculadas a Maduro y sus cómplices, de las cuales casi siete toneladas están vinculadas al propio Maduro, lo que representa una fuente fundamental de ingresos para los cárteles con sede en Venezuela y México. La cocaína suele estar mezclada con fentanilo, lo que ha provocado la pérdida y destrucción de innumerables vidas estadounidenses”, afirmó el día de ayer la fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi.
Líderes políticos de Estados Unidos siguen denunciando al régimen de Maduro
Por su parte, el subsecretario de Estado del país norteamericano, Cristóbal Landau, afirmó que las relaciones con Venezuela no son un asunto diplomático, sino “fundamentalmente” de aplicación de la ley, debido a que el país “ha sido secuestrado por una banda criminal”.
En un mensaje publicado en la red social X, Landau sostuvo que la administración de Nicolás Maduro no constituye un gobierno legítimo y que Washington considera al mandatario como líder de un cártel.
En cuanto a las «organizaciones narcoterroristas especialmente designadas en la región» a las que hacen referencia las fuentes citadas por Reuters, hay que recordar que hace apenas dos semanas la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro incluyó al venezolano Cártel de los Soles en esta lista para luego seguir apuntando sus acciones en materia de seguridad hacia Venezuela.

Fue así como el pasado jueves el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado aumentaron de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por «información que conduzca al arresto de Nicolás Maduro», una suma comparable solo con lo que se ofrecía por la captura del exlíder de Al Qaeda y responsable de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Osama Bin Laden.
