Miles de israelíes toman las calles para exigir el fin de la guerra en Gaza
“Israel en pausa”: la protesta masiva que desafía a Netanyahu y reclama el retorno de los rehenes
En un movimiento sin precedentes que refleja el hartazgo de gran parte de la sociedad israelí, miles de manifestantes inundaron las calles de Tel Aviv durante el fin de semana con un mensaje claro: la guerra en Gaza debe terminar ya. El coste en vidas humanas, recursos económicos y la imagen internacional del país ha llevado a ciudadanos judíos a alzar su voz contra su propio gobierno.
El grito desesperado de las familias
“Mañana paralizaremos el país”, declaró Einav Zangauker, madre de Matan, uno de los 20 rehenes que permanecen vivos en Gaza bajo el control de Hamás. “Y no nos detendremos mañana, no esperaremos a que el primer ministro Benjamin Netanyahu ponga fin a la guerra, tomaremos lo que es legítimamente nuestro”, añadió con firmeza.
Las familias de los secuestrados convocaron la huelga nacional para protestar contra la decisión del gobierno de ampliar la ofensiva militar en Gaza, en lugar de priorizar un acuerdo que permita el retorno de sus seres queridos.
“Israel en pausa”: un país que se detiene
La movilización, bautizada como “Israel en pausa”, comenzó a las 07:00 hora local con concentraciones simultáneas en cruces de carreteras estratégicas. La protesta se extendió durante todo el día con marchas, oraciones y actos por todo el territorio israelí.
El epicentro de las manifestaciones se situó en Tel Aviv, donde cerca de un millón de personas se congregaron en la plaza de los Rehenes, el mismo lugar que desde el inicio del conflicto ha sido el centro neurálgico de las protestas contra la política gubernamental.
Los asistentes portaban banderas israelíes y amarillas, junto con camisetas que exhibían un mensaje unificado: alto al fuego y retorno inmediato de los cautivos.
Voces del hartazgo
“Creo que, casi dos años después del inicio de la guerra, Hamás ya perdió la mayor parte de su poder y ahora el sufrimiento es para ambos lados”, expresó Shay Lev Ari, de 39 años, quien se sumó a la protesta.
Guy Nir, de 40 años, caminaba por la plaza con una bandera israelí mientras declaraba: “Estamos en contra de la guerra. Queremos que liberen a todos los rehenes y que se detenga la violencia en Gaza”.
“Cuando empezó fue horrible, pero necesaria. Sin embargo, después de unos meses las razones dejaron de ser relevantes”, opinó Nir, criticando directamente la gestión del primer ministro Benjamín Netanyahu.
El costo de una guerra prolongada
El conflicto ha cobrado un precio devastador: más de 60 mil palestinos han perdido la vida, según reportes internacionales. Del lado israelí, las familias de los rehenes viven en una incertidumbre angustiante mientras el gobierno prioriza objetivos militares sobre negociaciones humanitarias.
Las protestas reflejan una grieta profunda en la sociedad israelí entre quienes apoyan la continuación de las operaciones militares y aquellos que consideran que el coste humano, económico y diplomático ya es insostenible.
Netanyahu bajo presión
La huelga nacional representa uno de los mayores desafíos internos que enfrenta el gobierno de Netanyahu desde el inicio del conflicto. La movilización busca “detener la vida cotidiana” del país para forzar al ejecutivo a reconsiderar su estrategia y priorizar un acuerdo de paz que incluya la liberación de los rehenes.
Según informó el Times of Israel, la presión sobre el gobierno se intensifica día a día, con sectores cada vez más amplios de la población cuestionando la viabilidad de una guerra que se extiende sin un horizonte claro de resolución.
