
Los milagros que está haciendo el Bitcoin como reserva de dinero ahora tienen un nuevo relato: un país que mantiene una enorme deuda, pero que ahora ve una esperanza de recuperarse gracias a la famosa criptomoneda.
Laos, una nación del sur de Asia, está empezando a tomar el uso de las ganancias de la minería de criptoactivos para pagar su deuda con otros Estados.
La nación del sudeste asiático ha decidido darle un giro singular a la minería de criptoactivos: destinar los ingresos de esta actividad al pago de su deuda externa, en la que China figura como su principal acreedor de dinero.

Este país quiere usar su abundancia hidroeléctrica, porque está en el centro de la discusión, dado que Laos produce más electricidad de la que puede exportar en la actualidad.
Conforme a otro artículo compartido por Batten de un medio de Hong Kong el 17 de septiembre, Laos se ha promocionado como la «batería del Sudeste Asiático» gracias a sus proyectos hidroeléctricos.
Según un reporte local de agosto pasado, esta nación había comenzado a explorar la minería de criptoactivos como nuevo destino para su excedente hidroeléctrico, con la intención de convertirlo en un pilar de crecimiento económico sostenible.
Esa fuente detalla que ese plan fue discutido por el Ministerio de Tecnología y Comunicaciones. Para las autoridades, la minería de activos digitales se presenta como una forma productiva de convertir ese excedente en valor económico.
Asimismo, analistas del sector señalan que Laos ya estaba minando BTC desde agosto de 2023 y lo continuaba haciendo para finales de ese año.
Hashrate Index, una plataforma especializada en minería de Bitcoin, informa que los mineros de ese país asiático ostentan una capacidad de poder computacional destinado a la red Bitcoin de 5 EH/s, lo que equivale al 0,55% del hashrate global.
La novedad, ahora, es la posibilidad de usar esas operaciones para pagar deuda externa, un movimiento con implicancias geopolíticas que podría abrir un precedente en la forma en que los Estados gestionan sus compromisos financieros a través de la industria de los criptoactivos.

Según el medio que dio a conocer la noticia, aunque la electricidad representó el 26% de las exportaciones totales en 2023, la falta de infraestructura de transmisión y los retrasos en acuerdos con países vecinos impidieron a Laos monetizar completamente ese recurso.
El mismo artículo señala que el costo ambiental ha sido elevado. Organizaciones advierten que las represas alteraron el ecosistema de los ríos, afectaron la agricultura y la pesca, y desplazaron a miles de personas.
