La economía de los Estados Unidos mostró un importante crecimiento en el último trimestre del año, ayudado en parte a que el gasto del consumidor aumentó a un ritmo del 2,5%, muy por encima de lo estimado previamente por el gobierno.
Estados Unidos supera las expectativas de crecimiento
La economía estadounidense se expandió a un sorprendente 3,8% entre abril y junio, según informó el gobierno, lo que supone una drástica mejora respecto a su estimación previa de crecimiento para el segundo trimestre.
Esta revisión del día de hoy también ha alcanzado a los índices de inversión, que retrocedió entre abril y junio un 13,8%, dos puntos menos que lo calculado en la revisión de datos de agosto. Mientras, el gasto público se contrajo un 0,1%, una décima menos que la estimación realizada el mes.
El producto interior bruto (PIB) estadounidense (la producción nacional de bienes y servicios), se recuperó en la primavera tras una caída del 0,6% en el primer trimestre, causada por las consecuencias de las guerras comerciales del presidente Donald Trump, según informó el jueves el Departamento de Comercio.
Anteriormente, el departamento había estimado previamente un crecimiento del 3,3% para el segundo trimestre. Pero ahora han obtenido mejores resultados.
La caída del PIB en el primer trimestre, la primera contracción de la economía estadounidense en tres años, se debió principalmente a un aumento repentino de las importaciones (que se deducen del PIB), ya que las empresas se apresuraron a importar productos extranjeros antes de que el presidente Donald Trump pudiera imponerles impuestos drásticos.
Esta tendencia se revirtió, como se esperaba, en el segundo trimestre: las importaciones cayeron a un ritmo del 29,3%, impulsando el crecimiento entre abril y junio en más de 5 puntos porcentuales. El gasto del consumidor aumentó a un ritmo del 2,5%, frente al 0,6% del primer trimestre y muy por encima del 1,6% estimado previamente por el gobierno.
Trump ha revocado décadas de políticas estadounidenses en apoyo a un comercio más libre. Ha impuesto aranceles de dos dígitos a las importaciones de casi todos los países del mundo y también ha aplicado aranceles a productos específicos, como el acero, el aluminio y los automóviles.
La economía de Estados Unidos crece, pero la generación de empleos no
Las revisiones del Departamento de Trabajo a principios de este mes mostraron que la economía creó 911.000 empleos menos de lo que se informó originalmente en el año fiscal que finalizó en marzo. Esto significó que los empleadores crearon un promedio de menos de 71.000 nuevos empleos al mes durante ese período, no los 147.000 reportados inicialmente. Desde marzo, la creación de empleo se ha desacelerado aún más, hasta un promedio de 53.000 empleos al mes.
Se espera que el 3 de octubre, el Departamento de Trabajo informe que los empleadores crearon tan solo 43.000 puestos de trabajo en septiembre, aunque el desempleo probablemente se mantuvo en un bajo 4,3%, según los analistas encuestados por la firma de datos FactSet.
Con el objetivo de impulsar el mercado laboral, la Fed recortó la semana pasada su tasa de interés de referencia por primera vez desde diciembre.
El informe del PIB del jueves fue el tercer y último análisis del Departamento de Comercio sobre el crecimiento económico del segundo trimestre. Publicará su estimación inicial del crecimiento de julio a septiembre el 30 de octubre.
Los funcionarios de la Reserva Federal (Fed) también han dejado la puerta abierta para que se produzcan futuros recortes a la tasa de interés; sin embargo, dejaron en claro que los movimientos finales estarán basados en los datos económicos.
De acuerdo con el economista jefe para Estados Unidos de Oxford Economics, Ryan Sweet, es poco probable que los datos del PIB jueguen un papel importante en la política monetaria de la institución encabezada por Jerome Powell.
El especialista señaló que “la Reserva Federal de Estados Unidos se centra en la salud y los riesgos para el mercado laboral“. Añadió también que el informe de empleo de septiembre, el cual será publicado el 3 de octubre, “determinará el próximo movimiento de la Fed”.
