
Uruguay está buscando un mecanismo para que la marihuana (totalmente legal en su territorio), pueda también ser vendida a visitantes y residentes extranjeros. La medida busca expandir su mercado de venta altamente controlado por el estado, con el fin de disminuir aún más el mercado negro.
La marihuana se vende de forma legal en Uruguay desde 2017. Hay tres vías de acceso: el autocultivo, ser miembro de un club cannábico o ir a la farmacia a adquirir alguna de las cuatro variantes que están allí. El acceso al cannabis regulado en Uruguay tiene algunos requisitos que el gobierno busca flexibilizar, de forma de permitir que accedan extranjeros.

El régimen vigente establece que hay un registro de “Adquirientes de Cannabis” que comenzó a funcionar en mayo de 2017. Allí se pueden anotar las personas mayores de 18 años que tengan la ciudadanía uruguaya (legal o natural) o que acrediten que viven en el país. Para registrarse, quienes estén interesados en comprar la droga deben ir con su documento de identidad a un local del Correo Uruguayo o a alguna de las farmacias.
El Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca), creado para regular la venta legal de la marihuana, busca mecanismos que permitan el acceso de la marihuana legal también para los extranjeros que no sean residentes en el país y que lleguen por vacaciones, trabajo o estudio, informó el noticiero uruguayo Telemundo de Canal 12.
El director del Ircca, Martín Rodríguez, declaró que la idea que manejan es que estas personas tengan el mismo tipo de régimen que los usuarios uruguayos que están actualmente registrados.
“En líneas generales, entendemos que es necesario que extranjeros que visitan transitoriamente el país, que no tienen residencia permanente, puedan acceder a cannabis en condiciones similiares de seguridad y control a las que ya tienen los extranjeros que residen de manera permanente en el país o el resto de los ciudadanos uruguayos registrados”, explicó Rodríguez, en declaraciones a ese medio.
El gobierno uruguayo promueve que en esa lista de adquirentes puedan estar también ciudadanos extranjeros para que no se vuelquen al mercado ilegal cuando llegan a Uruguay.
“Pensamos que hoy por hoy, si un extranjero nos visita por la razón que sea –estudio, trabajo, vacaciones–, y es usuario de cannabis y quiere acceder en su estancia en el país, no tiene otra alternativa que acceder de manera irregular. Entonces, la regulación está limitando el acceso de esa persona en nuestro territorio nacional, y lo está indirectamente derivando hacia una solución de su búsqueda de producto en el canal irregular con las inseguridades y riesgos que esto tiene para esa persona”, señaló el titular del Ircca.

En 2025, se vendió una tonelada más de cannabis en las farmacias habilitadas con respecto a los últimos años. Las ventas en el año llegaron a 4.290 kilos, por encima de los registros de 2024 (3.207) y 2023 (3.254).
