El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, empieza a mostrarse bastante molesto por la falta de aliados en la guerra contra Irán, mientras sus ataques contra el país persa avanzan y destruyen a la enorme mayoría de las fuerzas militares de esa nación en respuesta a sus intenciones de tomar armas nucleares.
La respuesta de la mayoría de países a Trump ha sido tibia y en el caso de algunos, como España o Italia, ha habido una negativa explícita a ceder bases militares que apoyen la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En una publicación de la red social Truth Social, Trump arremetió contra Reino Unido y otros países, diciendo que “vayan a tomar su propio petróleo” al estrecho de Ormuz, el paso marítimo bloqueado por Irán poco después de que se iniciaran las hostilidades.
El cierre ha provocado que el barril de petróleo supere los US$115 y que la gasolina se acerque a la marca de US$4 el galón en Estados Unidos, el nivel más alto desde 2022.
En este contexto, Trump escribió: “A todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: primero, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y segundo, ármense de valor, vayan al estrecho y ¡TÓMENLO!”.
Además, en otra publicación calificó a Francia de “muy poco colaboradora” por no permitir que los aviones que se dirigen a Israel con suministros militares sobrevuelen territorio francés.
Trump cerró el post diciendo: “¡Estados Unidos lo recordará!”.
Según se informó, Italia rechazó hace unos días una solicitud de Estados Unidos para utilizar la base aérea de Sigonella, en Sicilia, para aeronaves militares, algo que Roma ha negado.
En una rueda de prensa en el Pentágono, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que “los próximos días serán decisivos”, y que cada vez más buques transitan por el estrecho de Ormuz.
En una breve entrevista telefónica con CBS, el socio informativo de la BBC en Estados Unidos, Trump profundizó en esa idea, diciendo que los aliados tienen que ir “a hacer su propio trabajo”.
Hegseth, por su parte, argumentó que Estados Unidos ha “creado las condiciones para el éxito”, y que el estrecho de Ormuz “no es solo un problema estadounidense”.
“Lo principal que saqué de esa rueda de prensa con Hegseth y Caine fue lo errática que es la relación del gobierno de Trump con los aliados tradicionales de Estados Unidos”, dijo Tom Bateman, corresponsal de la BBC en el Departamento de Estado de dicho país.
En las últimas tres semanas, explicó, “mientras Irán tomaba el control del estrecho de Ormuz, el gobierno ha pasado de pedir ayuda a la OTAN y a los aliados europeos a decir que no necesita ninguna ayuda, a acusarlos de deslealtad, a afirmar que las solicitudes de ayuda eran una ‘prueba’, para ahora exigir con creciente enojo que los aliados vayan y lo reabran ellos mismos, dando a entender que no es problema de Estados Unidos”.
Esto conlleva la amenaza de que la potencia norteamericana abandone sus alianzas, lo que supondría un cambio que podría marcar un hito histórico.
Hegseth no incluyó la reapertura del estrecho entre sus objetivos de guerra en su declaración preparada, pero más tarde la describió como “el objetivo”.
Reiteró la irritación de Donald Trump con el Reino Unido, afirmando que su “gran y temible Marina Real” debería involucrarse. “Por lo tanto, el mundo debería estar atento y preparado para actuar”, dijo Hegseth.
“Se han revelado muchas cosas. Se le ha mostrado al mundo lo que nuestros aliados estarían dispuestos a hacer por los Estados Unidos de América… el presidente señala que no se tiene una alianza sólida si hay países que no están dispuestos a apoyarte cuando los necesitas”, afirmó.
Este mismo martes el secretario de Defensa británico, John Healey, afirmó que en los últimos días se ha hecho evidente que “Irán está intensificando sus ataques”, y anunció un apoyo extra en la defensa aérea para sus aliados en el Golfo, como Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y Baréin.
