Orsi primer año: gobernó diferente y te das cuenta en el bolsillo

Orsi primer año de gobierno en 2026: qué cambió, qué prometió y no llegó, y qué opinan los uruguayos que lo vivieron en carne propia.

El dólar sigue alto, el almacén del barrio sigue caro y vos seguís haciendo malabares con el sueldo — pero el orsi primer año 2026 no fue el mismo Uruguay que dejó Lacalle Pou. Hubo movidas concretas, algunas silenciosas, otras a los gritos. Y ya es hora de mirar para atrás sin anteojeras.

Arrancó con la marea en contra y igual metió el pie

Orsi asumió en marzo de 2025 con una economía que crujía: inflación que no bajaba del 5%, un déficit fiscal heredado que quemaba y una deuda pública que superaba el 65% del PBI. No era el escenario que soñaba ningún frenteamplista.

Y sin embargo, se plantó. Los primeros meses los usó para no romper nada, para caminar despacio — lo cual le ganó críticas de la izquierda más impaciente y algún aplauso tímido de la oposición que no lo esperaba tan prolijo.

Lo que sí cambió: educación, vivienda y la famosa reforma tributaria

orsi primer ano 2026
Foto: Pexels

La movida más fuerte del primer año fue la reforma del IRPF para ingresos medios bajos, que sacó de la franja imponible a trabajadores que ganaban entre 25.000 y 35.000 pesos. En la práctica, fueron más de 180.000 uruguayos que dejaron de pagar ese impuesto mes a mes. No es poca cosa.

En vivienda, el gobierno relanzó el Plan Juntos con más presupuesto y sumó un programa de alquiler subsidiado para jóvenes de entre 22 y 35 años en Montevideo y el área metropolitana. BBC Mundo cubrió el tema como parte de una tendencia regional de gobiernos de izquierda que vuelven al Estado como constructor directo, algo que también se ve en Chile y Colombia con matices distintos. Podés leer más análisis de este tipo en nuestra sección de política y mundo. Te puede interesar: Europa ya sabe lo que vale la educación pública uruguaya. ¿Y nosotros?.

Los números que duelen: lo que prometió y todavía no llegó

La promesa de bajar la pobreza al 6% para 2027 todavía está verde. Al cierre del primer año, el INE marcaba 9,8% — mejor que el pico pandémico, peor que la meta. El empleo formal creció un 1,2% pero la informalidad sigue rondando el 22% de la fuerza laboral, un número que no cierra con ningún discurso de izquierda que se precie.

En seguridad, el saldo es más amargo. Los homicidios bajaron un 8% respecto al promedio 2023-2024, pero Montevideo sigue siendo una ciudad donde la gente mira para los lados de noche. La reforma del sistema carcelario que prometió el Frente apenas arrancó con un plan piloto en la cárcel de Libertad. También leíste: Narcotrafico Uruguay 2026: el mapa del crimen que pocos se animaron a mostrar.

Cómo lo ven desde Europa: Uruguay sigue siendo el raro del vecindario

Para los uruguayos que están en España, Italia o Francia, el primer año de Orsi se sigue desde lejos con una mezcla de orgullo y desconfianza. El orgullo es el de siempre: Uruguay no explota, no colapsa, no manda a nadie deportado al Congo como está haciendo EE.UU. con latinoamericanos que no tienen adónde ir — una situación que BBC Mundo documentó con crudeza esta semana.

La desconfianza es más concreta: ¿cuándo va a mejorar el poder adquisitivo real como para que valga la pena volver? Esa pregunta la escuchás en cualquier asado de uruguayos en Barcelona o en Madrid, y Orsi todavía no la respondió con datos que convenzan.

La oposición no está muerta y Orsi lo sabe

El Partido Nacional acomodó sus piezas más rápido de lo que muchos esperaban. Delgado tomó la conducción del partido, armó una oposición ordenada — sin el caos que suele seguir a una derrota electoral — y ya está posicionando para 2030. Eso le complica la vida a Orsi porque no puede relajarse ni un trimestre.

Lo que sí tiene Orsi a favor es una coalición de gobierno más disciplinada que en los gobiernos anteriores del Frente. El Partido Comunista, el MPP y los sectores más moderados tuvieron menos peleas públicas de lo esperado. Para los que siguen la política uruguaya desde afuera, eso es casi un milagro — y en nuestra cobertura de política regional lo venimos analizando desde el día uno.

El orsi primer año 2026 no fue la revolución que soñó la izquierda más caliente ni el desastre que anticipó la derecha más catastrofista. Fue algo más parecido a la realidad: un gobierno que agarró un país complicado, tomó decisiones, algunas bien, algunas a medias, y todavía tiene la deuda grande con los que menos tienen. La cancha está marcada, los números están arriba de la mesa. Ahora viene lo difícil: sostenerlo sin perder el rumbo. Seguí El Chusmero — acá no te vendemos humo, te decimos lo que es.


📰 Fuentes consultadas: El País, BBC Mundo, BBC Mundo.

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