
La ex presidenta corrupta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner finalmente ha sido condenada a 6 años de prisión. La Justicia le dio cinco días hábiles a la líder peronista para presentarse para su detención, pero la funcionaría cree que los jueces encargados en su caso son unos “monigotes” que responden a otros mandos, insinuando que el gobierno del presidente Milei podría estar detrás de su sentencia.
La expresidenta argentina Cristina Fernández habló este martes desde la sede del Partido Justicialista en Buenos Aires, minutos después de que la Corte Suprema ratificara la condena en su contra en el marco de la causa de corrupción denominada Vialidad.
La exmandataria había estado esperando el fallo en el local partidario acompañada de muchos dirigentes, de representantes de organizaciones sindicales y sociales y de simpatizantes que se acercaron hasta el lugar en muestra de apoyo.

Tras conocerse la condena de seis años y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, Fernández expresó: “Esta Argentina en la que estamos viviendo no deja de sorprendernos. Al cepo del salario que ha puesto el gobierno de Javier Milei, ahora el partido judicial le agrega el cepo al voto popular”.
Apuntando directamente a los tres jueces que integran la Corte Suprema, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, la exmandataria dijo:
“Este cepo no lo pone este triunvirato de impresentables. Son tres monigotes que responden a mandos naturales muy por arriba de ellos. Es el poder económico concentrado de la República Argentina”, afirmó.
Hablando de su condena, Fernández declaró que mientras “los Macri y los Caputo puedan caminar sin que nadie les diga nada, estar presa es un certificado de dignidad histórica”. Por eso, agregó la dirigente, “cuando fui a declarar dije que la sentencia ya estaba escrita, y no me equivoqué”.

“Como siempre, pondremos el cuerpo, porque los peronistas no nos profugamos; eso lo hace la derecha, nosotros no somos mafiosos”, añadió la exmandataria, de acuerdo a lo que consignó Página 12.
En el cierre de su discurso, Fernández hizo un llamado a los militantes peronistas. “A militar, a organizarse, a estar junto a la gente que los necesita. Hay que estar con los colectivos sociales. Es fundamental tener una dirigencia que esté con la gente y no con los problemas que tienen los dirigentes entre sí. Hay que ayudar a los que necesitan ser organizados y ayudados”, sentenció.
Medios argentinos informaron que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2, que fue el que llevó adelante el juicio por la causa Vialidad, le dio cinco días hábiles a la expresidenta para presentarse en la sede del Palacio de Tribunales, ubicado en la calle Comodoro Py, para hacer efectiva su detención para comenzar a cumplir con su condena de seis años de prisión.

La “causa Vialidad” encontró que Fernández ejerció administración fraudulenta en perjuicio del Estado en relación al manejo de la obra pública nacional en la provincia de Santa Cruz para beneficiar a las firmas del empresario Lázaro Báez.
Su defensa se basa en argumentar que fue víctima de lo que se conoce como “lawfare”: el uso manipulado de procesos legales para lograr objetivos políticos; en este caso, proscribirla políticamente. Además, señala que ella no se benefició de las adjudicaciones de obras y que no tuvo injerencia en los procesos.
La exmandataria ya adelantó que presentará su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Uno de sus abogados ya elevó un escrito a la Corte Penal Internacional.

La facultad del indulto la tiene el presidente de la Nación; y es poco probable que Javier Milei, enemigo político de Cristina Fernández, le otorgue hoy por hoy el perdón. Y como su inhabilitación para cargos públicos es perpetua, no puede volver a postularse a nada ni asumir roles en el Estado, incluso si cumple la condena.
