
Aunque día a día haces lo mismo quizás algo de esa rutina está afectando tu energía generando un cansancio excesivo que te quita la energía, sobrecargando tu cerebro y no sabes qué estás haciendo mal.
Te parecerá difícil de creer pero tu cuerpo te habla, da señales sobre lo que está pasando, lo que incomoda, lo que le afecta, pero siempre se sabe leer esas señales o quizás por la rutina pasan desapercibidas, pero sin notarlo de inmediato vas perdiendo energía, ánimo, tu salud se va deteriorando hasta que colapsa porque de alguna manera el organismo busca drenar para liberarse de lo que lo desequilibra.
El trabajo muchas veces consume energía más de los habitual, las responsabilidades y todas las actividades que se realizan durante el día, unos saben aprovechar el tiempo y en un día hacen mil cosas mientras que otros prefieren llevar una vida más tranquila y con menos estrés, eso no quiere decir que no sea productivo.
Aunque administres tu tiempo y tenga una planificación detallada si sobrecargas tu cuerpo no va a aguantar el exceso de actividades. Las Multitareas son una de las causas que generan cansancio porque le estás pidiendo a tu organismo que trabaje de más, lo que reduce la capacidad de atención, puedes cometer más equivocaciones y sin darte cuenta aumenta el estrés.
Al tener tantas actividades por realizar durante el día no le das oportunidad a tu cuerpo de reponer esa energía porque no logras descansar. Dormir entre 7 y 8 horas diarias sin interrupción ayuda a que el cuerpo recupere la energía. El no dormir bien da somnolencia diurna, hay una disminución en el rendimiento físico y mental, siempre sentirás cansancio. También afecta el sistema inmunológico.
Muchas veces, el exceso de responsabilidades hace que procrastines, es decir dejas de hacer tareas importantes por aquellas que son menos importantes menos relevantes. Al dejarlas de lado, tu cerebro está constantemente recordándote ese pendiente y sin darte cuenta causa estrés.
Una manera de evitar la procrastinación es dividir las tareas, no hacer todo a la vez y determinar momentos específicos para iniciarlas, aunque sea por pocos minutos, en pocas palabras organizar el tiempo y reducir distracciones permite avanzar sin sentirse abrumado. Evitar las distracciones es fundamental para cumplir con lo planificado.

Muchas veces se cae en el error de hacer todo perfecto y no siempre es posible y por esa manía se suele dejar aun lado las responsabilidades grandes y se opta por hacer lo que requiere menos tiempo o concentración, deja de idealizar la perfección en todo, así veras cómo poco a poco dejas de procrastinar y el estrés bajará un poco y a su vez disminuirá el cansancio.
Otro error que se comete y hace mucho daño es complacer a los demás, En ocasiones dejas de lado tus prioridades por cumplir con terceros, ésto retrasa el cumplimiento de las actividades y vas a tener la necesidad de quedar siempre bien y decir si para no dar mala impresión, a veces la baja autoestima hace que no tengas la fuerza de voluntad para poner limites, ésto aplica en el ámbito personal y laboral.
Aprende a decir no, a no complacer a los demás, marcar límites sin temor al rechazo así ayudarás a tu equilibrio emocional.
Hay otro hábito que emocionalmente afecta la parte emocional y al final del día agota, y es la rumiación. Cuando se habla de rumiación se refiere a la repetición mental que tiene una persona sobre determinada situación o algún problema. Pensar durante el día sobre lo que le está afectando, no es un desgaste físico sino emocional y eso conllevaría a depresión o ansiedad.

Si piensas demediado las cosas, tus pensamientos se anticipan a lo que podría suceder son señales de que necesitas ayuda para frenar ese patrón y evitar a corto, mediano o largo plazo las consecuencias de este hábito que perjudica tu estado de salud, lo ideal es ir con terapeuta o un psicólogo para que te ayude a controlar esos pensamientos.
Si logras detectar esos hábitos, es momento de poner fin y buscar estrategias que te ayuden a equilibrar tus responsabilidades, descanso adecuado acompañado de una buena alimentación. Como parte de tus actividades suma actividades recreativas como ejercicios, caminatas, si tienes un perrito en casa sal con él, comparte con amistades o simplemente permítete pasar un tiempo diferente rompiendo la rutina.
En tu planificación determina cuales son tus prioridades, qué puedes hacer después, estima cuánto tiempo requiere esa actividad para que no te falte tiempo y tampoco te sobre. No planifiques más de lo que en realidad puedes hacer en el día. Tu salud mental, emocional y física es prioridad.
