
La economía de España sigue liderando el crecimiento económico de Europa con un amplio margen: la inmigración, empleo y otros datos ayudan al país ibérico a mejorar su posición a nivel mundial pese a los conflictos actuales.
En los últimos días se dió a conocer que España ha registrado un incremento del 0,7% del PIB en comparación con los primeros meses del año, según los últimos datos de Eurostat.
La eurozona se estanca, pero España crece
El informe de Eurostat señala que el crecimiento económico en la eurozona se ha frenado, si se compara con el avance obtenido de enero a marzo, cuando el PIB del área del euro aumentó un 0,6% y el de los Veintisiete un 0,5%. En términos interanuales, la economía del área del euro ha crecido un 1,4% y la de la Unión Europea, un 1,6%, situándose una décima por encima de los registros del trimestre anterior.
El país ibérico ha destacado como el país de la eurozona con el mayor crecimiento trimestral, después de mejorar una décima el registro de 0,6% alcanzado en el periodo previo. Esta evolución difiere de la tendencia en otras grandes economías, especialmente de Alemania e Italia, cuyos PIB han caído un 0,1% tras haber subido un 0,3% durante el primer trimestre.

Entre los países que integran la UE, además de los mencionados, Rumanía y Polonia, Bulgaria y Eslovenia, que se han situado a la par de España, con crecimientos del 0,7%. Les siguieron Portugal (0,6%), Estonia y Chipre (0,5% ambos), y Hungría (0,4%).
Los datos de crecimiento españoles son impulsados principalmente por el fuerte gasto de los hogares, la resiliencia de la inversión y un sector turístico pujante que no muestra signos de fatiga. Gracias a eso, la economía española registró uno de los mejores resultados de crecimiento de la zona euro en 2024, superando a las economías más avanzadas de la región.
En el conjunto del año pasado, la economía española creció un 3,2%, más del triple que la media de la eurozona (0,9%). El Producto Interior Bruto (PIB) español creció un 0,8% durante el cuarto trimestre de 2024, según los análisis publicados el pasado mes de marzo por el Instituto Nacional de Estadística español.
Además, la demanda interna ha sido el principal pilar de la expansión económica en el país, ha que solo en el 2024 añadió 3,6 puntos porcentuales al crecimiento anual del PIB, mientras que la demanda externa restó 0,2 puntos. El consumo de los hogares aumentó un 1%, el gasto público un 0,3% y la inversión privada un 2,9%. Por el contrario, el comercio neto fue un lastre, ya que las importaciones (+1,4%) superaron a las flojas exportaciones (+0,1%).
El turismo español no muestra signos de debilidad
El turismo, una de las fuentes de ingresos más polémicas de España, sigue siendo un potente motor de crecimiento pese a la negativa de la población local con respecto a su expansión.

Según Judit Montoriol Garriga, economista de CaixaBank Research, se estima que España recibió un total de 94 millones de turistas internacionales en 2024, un 10% más que el año anterior. “El sector no muestra signos de agotamiento cíclico y registrará un fuerte crecimiento en 2024“, afirma Garriga.
Para el presente año, se espera que el PIB del turismo aumente un 3,6% en términos reales, lo que elevaría la participación del sector en la economía nacional al 13,2%, frente al 12,9% en 2024. Los resultados del sector son especialmente importantes dados sus amplios efectos indirectos en el comercio, la restauración y los servicios de transporte.
El empleo también ha mejorado en España así como las fuentes del mismo, por lo que diversos analistas creen que el país ya se prepara para seguir liderando el ranking de crecimiento en la eurozona durante los próximos años.

Y es que mientras las economías de potencias como Alemania, Francia e Italia se debilitan, la española sigue tomando fuerza para enfrentar todos los desafíos actuales dentro de la escena económica global.
