
Vivimos en una sociedad acelerada, donde todo lo queremos ya. Este tipo de vida es perjudicial para la salud mental porque genera estrés y a su vez desencadena otras enfermedades.
¿Qué es el estrés?
El equipo de El Chusmero pregunto Gemini, la AI de Google qué es el estrés. La AI lo describió como “una respuesta del cuerpo y la mente a situaciones desafiantes o amenazantes. Se manifiesta como una tensión física o emocional. Puede ser una reacción normal a cambios o demandas, un estrés excesivo y prolongado puede afectar negativamente la salud física y mental.”
Seguramente esto lo sabía o tenías un vago concepto. Podría asociarse al exceso de responsabilidades, trabajo en la jornada diaria. Cuando quedan pendientes sientes ese peso que no te deja dormir bien, te puede quitar el hambre, afectando tu día a día.
Tipos de estrés
Agudo: Es una respuesta rápida a situaciones específicas y pasajeras, como un examen o un plazo de entrega. No genera mayor efecto negativo en tu sistema. Es una reacción pasajera que se supera al culminar ese examen o al entregar el trabajo pendiente.
Agudo Episódico: Se produce cuando el estrés agudo se repite con frecuencia. Desde este momento debería poner atención a lo que te dice tu cuerpo. Ya dejó de ser por ese trabajo que no has entregado es una reacción que se apodera de tu mente. El estrés agudo puede provocar síntomas como ansiedad e insomnio.
Con este tipo de estrés la persona se enfrenta a situaciones estresantes de forma repetida y prolongada. Este tipo de estrés lo puede originar un estilo de vida caótico o una tendencia a asumir demasiadas responsabilidades, más de los que se puede.
Crónico: Es una tensión prolongada que puede afectar la salud física y mental a largo plazo como enfermedades cardiovasculares, ansiedad y depresión. Tu cuerpo te habla, te da señales que a veces no captas o te haces el ciego. Cuando tienes estrés crónico puedes sentir fatiga, dificultad para concentrarte, cambios de humor, problemas para dormir, dolores de cabeza, problemas digestivos.
¿Cómo afecta al cuerpo?
No todos reaccionan de la misma manera. Unos tienen un nivel alto de tolerancia o por lo menos saben cómo manejarlo, mejor dicho, aplican estrategias que les permiten mantenerse en ‘equilibrio’ y continuar con el mismo nivel de estrés sin embargo a mediano o largo plazo podrás las consecuencias de exponerse a tanto estrés y no saber canalizarlo.
NatGeo cita a APA y explica que “cuando el cuerpo está estresado, los músculos se tensan como una forma de que el cuerpo se proteja contra lesiones y dolor. Cuando esta tensión se prolonga durante mucho tiempo, puede desencadenar reacciones como dolores de cabeza y migrañas, dolor en la zona lumbar y en las extremidades superiores”.
Por eso cuando tienes un alto nivel puedes sentir dolores musculares, de cabeza, espasmos. Tu cuerpo te está enviando señales de que está llegando a un punto máximo. También puedes notar cambios en tu sistema gastrointestinal. Si notas los siguientes síntomas, pon atención a tu salud: dolor, distensión abdominal, náuseas y otras molestias, además de tener cambios en la microbiota intestinal.
¿Cómo ayudar a tu cuerpo y mente?
A veces las responsabilidades en exceso que se asumen es por no saber decir NO, por el temor del rechazo o ser etiquetado de incapaz. Deja a un lado las opiniones de terceros, tu salud es primordial, Cuando sientes que las responsabilidades son mayores de lo que sientes que puedes cumplir, dilo.
El tiempo vuela y más cuando no se sabe cómo distribuirlo, a veces dejar de procrastinar es un elemento vital para cumplir con las metas. Organiza tu tiempo. Haz una agenda con hora de inicio y fin de actividades. Así notarás cuánto tiempo dedicas a cada actividad, si haces o no una buena distribución.

Un punto importante es buscar ayuda profesional, no siempre se puede resolver todos los problemas uno mismo, no señores, los profesionales descubrirán la raíz del problema y te brindarán las herramientas para detectar cuando vas por el camino erróneo por el bienestar de tu salud mental y emocional. Hazlo a tiempo, no lo dejes para después ese después puede ser muy tarde.
También puedes hacer yoga o actividades de relajación, ejercicios, practica algún deporte, busca algo que te ayude a despejar y relajar tu mente, que se saque de tu rutina, aunque sea por media hora.
