
El Sevilla ha mandado hacia abajo al Barcelona FC en su más reciente partido, otorgando una derrota humillante para la selección que ahora baja un escalón en la liga española.
El peor Barça de la ‘era Hansi Flick’
Falto de energía y de fútbol, cayó goleado 4-1 en el Ramón Sánchez Pizjuán por un enorme Sevilla, más intenso en el inicio para colocarse 2-0 y más certero al final para pasar del posible 2-2 (un penalti fallado por Lewandowski) al 4-1 en dos contras vertiginosas.
Al equipo esta vez anaranjado no le bastó su orgullosa reacción tras el descanso y dejó el liderato en manos del Real Madrid. El 1-2 ante el PSG hizo daño físico y anímico. El parón por las selecciones, quién lo iba a decir, llega en un buen momento para resetear.

El Barça entró con poca chispa al partido. Lento, sin ideas con balón y poco agresivo en las disputas. No es que el Sevilla transmitiera un gran poderío futbolístico, pero sí comenzó más concentrado y activado.
El castigo fue la jugada del 1-0. Isaac Romero se inventó un penalti que el VAR y el árbitro gallego Alejandro Muñiz compraron como premio a su ingenio interpretativo, pero, lo fuese o no, la acción confirmó que el Sevilla vivía el encuentro con la pillería de Isaac enredándose en Araujo y que el Barça no se había enterado de nada todavía, con el uruguayo pecando de ingenuo. El veterano chileno Alexis Sánchez, ex azulgrana entre 2011 y 2014, lo transformó con calidad.
Y pudo ser peor porque el equipo esta vez anaranjado no reaccionó ni con el marcador en contra y el Sevilla rozó el segundo en remates de Carmona e Isaac en jugadas en las que los de Flick defendieron con torpeza sublime en el área.
El técnico alemán cambio de banda a Rashford y Ferran, pero los problemas eran más graves, colectivos, aquello seguía sin funcionar y le tocó aparecer a Szczesny para evitar por dos veces el gol. Primero con reflejos a Isaac en un remate a bocajarro después de que Sow rompiera la línea del fuera de juego con pasmosa facilidad y luego volando con una gran manos a disparo desde la frontal de Mendy. Todo eso en una primera media hora en la que lo mejor que hizo el vigente campeón de Liga fue hidratarse en la pausa más necesaria que nunca por el calor asfixiante.
El equipo de Fick ya se iba al descanso sin crear peligro hasta que un gran pase de Cubarsí dejo solo a Rashford ante Odysseas, que le cerró los huecos con los pies y evitó el 2-1 que sí logró el inglés en el 45+7′ (los dos goles los revisó el VAR, la pausa, un par de atenciones médicas…) con una gran volea con la izquierda tras servicio de Pedri. El Barça, muerto durante 50 minutos, llegaba vivo al descanso de forma un tanto milagrosa.

La segunda parte arrancó con dos cambios en el Barça: Eric y Balde entraron por Araujo y Gerard Martín. La voluntad de Flick se notó al instante: con Pedri, Olmo y De Jong marcados al hombre, Eric y Cubarsí se fueron en vertical con el balón controlado al área rival superando línea de presión. Lástima que no se entendieron con Lewandowski. También se detectó una mayor agresividad en los balones divididos.
El Barcelona, pese al error de su goleador, no se vino abajo y Roony lo hizo todo bien en el 82′ menos el inocente remate a las manos del portero ya sin oposición. Y volvió a tener el empate al filo del 90′, esta vez con la derecha, pero en la contra de esa acción Carmona anotó con un remate cruzado el 3-1. Y en el tiempo añadido, en otra contra vertiginosa, Akor marcó a placer el 4-1 tras regalo de Ejuke.
