Trump no tiene vuelta atrás con Venezuela Trump no tiene vuelta atrás con Venezuela

Trump no tiene vuelta atrás con Venezuela

El gobierno de Donald Trump tiene en sus manos el destino de la narcodictadura de Nicolás Maduro, pero los medios y la opinión pública ya creen que el mandatario estadounidense no tiene otra opción más que terminar lo iniciado.

Estados Unidos debe ir hasta el final en Venezuela

Todavía no está claro lo que viene porque Estados Unidos mira para adentro de su sistema político: el gobierno sabe que tiene una instancia electoral el año próximo y el voto hispano masculino (que fue definitorio en la victoria de Trump) tiene que recuperarlo porque al presente está en dudas.

Mucha montaña rusa en la política norteamericana, muchas opiniones y no hay día en que el presidente no abra tres frentes de batalla internos y externos a la vez.

El gobierno sabe que la causa de Venezuela (ahora abanderada ciertamente con la causa antidroga y antiterrorista con fundamentos sólidos y riesgo continental por las alianzas que tejió), debe realizarse con precisión al hacer uso de la fuerza, algo que los Estados Unidos tienen dificultad de procesar a lo largo de la historia cuando irrumpe en los países del continente.

Solo recordar la salida del dictador Noriega (patético personaje panameño, por cierto) causa estupor por lo dramático de la escenificación y la sangre vertida en esa circunstancia pero que ayudó al país centroaméricano a volver a la democracia.

El gobierno de Donald Trump tiene que tener en cuenta de que ahora no tiene marcha atrás, está encerrado en su lógica de ir para adelante en Venezuela. Lo de la fase dos ya es definitiva. La historia continúa.

Las transiciones hacia la democracia requieren (siempre es así, lo sabemos los hijos de ellas en todo el cono sur), de tragos no siempre agradables para los que llegan. No hay plan posible que sea perfecto y habrá que instalar un clima de comprensión y tolerancia en la nueva Venezuela para concientizar que nada será rápido, pero todo se podrá ir haciendo sumando esfuerzos y voluntades. Todo el cono sur del continente ya pasó por esto no hace tanto tiempo. Y salimos, como pudimos, pero salimos del infierno.

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