
Un hombre enterrado en Nuwayrat al sur de El Cairo es ahora una pieza fundamental para descubrir más datos sobre la historia de Egipto, un análisis en su ADN ha revelado información inédita y en El Chusmero te traemos los detalles.
¿De quién era el esqueleto que podría cambiar la historia egipcia?
El esqueleto se trata de un alfarero de unos 60 años, que vivió hace 4.500 años en el Valle de El Nilo. Su tumba se encontraba en una colina del Alto Egipto, en la aldea de Nuwayrat, al sur de El Cairo. Un hueso de su oído interno fue tomado como muestra para extraer su ADN.
Dicho análisis ofreció un resultado sorprendente y revelador que podría dar un giro a lo que se ha creído por años sobre la mítica población de Egipto. De acuerdo a la BBC, los investigadores determinaron que una quinta parte de su ADN procedía de antepasados que se ubicaban a unos 1.500 Km de distancia, se refiere a otra gran civilización: Mesopotamia, actualmente Irak.
La sepultura de este hombre era muy particular, solo se veía en personas con cierto estatus social. Su tumba fue encontrada en 1902, pasó más de cien años almacenado en el World Museum de Liverpool, logró sobrevivir los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Su estudio fue posible gracias a esta extraña conservación. Su cuerpo estaba dentro de una gran vasija de barro y depositado en una tumba de piedra, lo que pudo ayudar a que se preservara su ADN en condiciones excepcionales, pese al clima cálido y seco de Egipto.

¿El ADN este esqueleto pertenecía a alguien importante?
De acuerdo a los resultados del análisis osteológico, se determinó que un hombre con estatura aproximada de 157 a 160 centímetros . En sus restos se observaron signos de desgastes óseo, artritis y marcas musculares que podrían relacionarse a largas horas de sentado con as piernas extendidas, por lo que concluyen que fue un alfarero/ artesano.
Un ADN muy revelador
La tumba de este alfarero fue encontrada a 256 Km al sur de El Cairo, su esqueleto ha sido de gran ayuda para un grupo de científicos porque les permitió secuenciar el genoma completo de un ciudadano de Egipto. Gracias a sus resultados este grupo de investigadores determinaron su ADN presentaba un 80% de ascendencia del norte de África y el 20% restante provenía de Mesopotamia.
Este dato revelador es la prueba de migraciones hacia Egipto en ese periodo histórico, los científicos ya tenían esa premisa gracias a datos recabados en cuanto al sistema de escritura y la tecnología como el torno usado en la alfarería, pero no habían obtenido alguna prueba tan contundente como la muestra de ADN de este hombre de unos 60 años.
El líder del grupo de investigadores en el Laboratorio de Genómica Antigua del Instituto Francis Crick, Pontus Skoglund indicó a la BBC que “pasaron cuarenta años desde los primeros intentos de recuperar ADN de momias sin lograr una secuencia exitosa… Este hallazgo ofrece la primera evidencia genética de posibles movimientos de personas en Egipto es ese momento”.
Cambios en la historia egipcia
Efectivamente gracias a los datos recabados durante años de investigaciones, los arqueólogos habían notado ciertas similitudes entre la civilización egipcia y mesopotámica, estas semejanzas se atribuían a intercambio cultural hasta tener en sus manos los resultados del análisis genómico.
El estudio revela que la ascendencia mesopotámica de la zona Nuwayrat podría compararse con la de Levante y Anatolia durante el Neolítico, esto confirma que las migraciones y el mestizaje era frecuente en la zona.
Aunque este estudia se basa en el análisis del ADN de un individuo no puede generar un resultado de toda la población por ello esperan que “futuras muestras de ADN del antiguo Egipto permitan determinar con mayor precisión cuándo comenzó este movimiento desde Asia Occidental”, explicó Adeline Morez Jacobs, primera autora del estudio.
Para poder avanzar en este punto de la investigación, esperan trabajar con arqueólogos egipcios, de esta manera continuarán con la secuencia de genomas en más regiones y diferentes periodos que permitan dar más exactitud la evolución genética de Egipto.
