
Uruguay vive una oleada de homicidios que han encendido las alarmas dentro de la sociedad en general. Nueve homicidios en 48 horas vinculados al crimen organizado.
Las últimas horas de Uruguay han sido un baño de sangre
La disputa del territorio plantea desafíos que requieren de cambios estructurales. Falta de recursos, formación y el grito a la tribuna. El aumento de la tasa de homicidios hace que la población ahora sienta más miedo de salir a la calle.
El asesor del Ministerio del Interior, Diego Sanjurjo, dijo que entre 1985 y 2025, Uruguay cambió reiteradamente de ministros del Interior y jefes policiales sin lograr reducir homicidios ni frenar el crecimiento de los mercados ilegales.

Señaló que es una situación similar a la de casi toda América Latina, donde más presupuesto, policías y penas solo aumentaron la cantidad de presos sin disminuir la violencia ni la corrupción.
“No somos excepcionales. Prácticamente todos los países latinoamericanos recorrieron el mismo camino: aumentaron cada quinquenio el presupuesto, el personal y los recursos de sus fuerzas de seguridad, solo para comprobar que el problema se volvía cada vez más grave y complejo. Crecieron año a año los imputados y los presos, pero la violencia y la corrupción no disminuyeron. Incluso Chile y Costa Rica ya están atrapados en esta dinámica”, dijo.
Y agregó: “Las únicas excepciones son regímenes autoritarios como Cuba y El Salvador, donde la solución fue suspender el Estado de Derecho y la presunción de inocencia. La evidencia internacional es clara desde hace décadas: sin políticas preventivas y programas de resocialización a gran escala, el esfuerzo punitivo resulta inútil. Sin embargo, hasta hoy ningún país de la región ha asumido seriamente ese desafío”.
“Uruguay tiene una decisión que tomar. Mudarnos no es una opción. Podemos repetir la historia: polarizarnos en torno al populismo, exigir renuncias, pedir otra vez más policías y penas, siguiendo nuestra ruta fallida y la de nuestros vecinos. O podemos reconocer que precisamente esa combinación de polarización, populismo penal y abandono de las políticas preventivas y penitenciarias es lo que nos impide tener resultados”, señaló Sanjurjo.
En la madrugada del pasado domingo, dos delincuentes ingresaron a la casa de jueza Ferrero, dispararon dos veces y rompieron varios objetos. Además, realizaron un pozo en el patio de la casa, por lo que por estas horas se está intentando descartar si dejaron un artefacto explosivo.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, habló sobre el actual escenario de aumento de homicidios en el Uruguay y aseguró que hay que redoblar esfuerzos por parte del gobierno (aunque también hizo hincapié en el necesario apoyo de la oposición y de todos los actores políticos), además de llamar a poner el foco en la “gurisada”.
Tras la ola de homicidios que dejó un saldo de siete muertos en 48 horas y que despertó fuertes críticas de la oposición al respecto, el mandatario admitió que la situación es “más que preocupante” y llamó a redoblar esfuerzos por parte de toda la sociedad, aunque recordó que la ley de Presupuesto contempla la incorporación de 1.000 funcionarios policiales más 500 al Instituto Nacional de Rehabilitación, a lo que se le suman mejoras tecnológicas en Uruguay.

Es más que preocupante, es un dato de la realidad que viene ya de un tiempo a esta parte y a veces son más, a veces son menos, pero seguimos en la misma línea de un crecimiento de la violencia y de la forma en que se resuelven algunos las diferencias”, lamentó el presidente durante la conferencia de prensa tras arribar desde Nueva York, Estados Unidos, donde participó de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En ese sentido, insistió en que hay que hacer mucho hincapié en las edades tempranas. “Hay que trabajar mucho más desde abajo con la gurisada porque también es cierto, por lo que vi de la cifra, algunas de las víctimas o los victimarios son gente de muy escasa edad, y eso nos lleva a una preocupación extra porque tiene que ver con un tema social de fondo en Uruguay“, explicó.
