¿A quién le debe Estados Unidos los 39 billones de dólares? La respuesta te va a sorprender
Desde tu vecino con bonos del Tesoro hasta China: el mapa completo de los acreedores de la mayor deuda del mundo
La pregunta del millón (o mejor dicho, del billón) es: ¿a quién diablos le debe Estados Unidos esa montaña de 39 billones de dólares? La respuesta es más compleja de lo que parece, porque la deuda está repartida entre el propio gobierno, ciudadanos estadounidenses, fondos de pensión, bancos y países extranjeros. En El Chusmero te lo desglosamos todo.
La deuda se divide en dos grandes bloques
Deuda pública: 29.64 billones de dólares Esta es la deuda “real” que el gobierno debe a terceros a través de bonos del Tesoro, valores y otros instrumentos financieros que se venden en el mercado.
Deuda intragubernamental: 7.36 billones de dólares Aquí está el truco: el gobierno se debe a sí mismo. Diferentes agencias federales, especialmente el Seguro Social y Medicare, tienen excedentes que invierten en bonos del Tesoro. Básicamente, una parte del gobierno le presta a otra.
Los acreedores extranjeros: 8.5 billones
De los 29.64 billones en deuda pública, aproximadamente 8.5 billones están en manos de países y entidades extranjeras, lo que representa el 30% del total. Este porcentaje es mucho más alto que hace cinco décadas, cuando la deuda externa era marginal.
Los tres grandes tenedores extranjeros:
1. Japón – El acreedor número uno Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, con más de 1 billón de dólares en bonos del Tesoro. ¿Por qué? Porque necesita mantener el yen débil para favorecer sus exportaciones, y comprar dólares (que luego invierte en bonos) es una forma de lograrlo.
2. China – El que se está retirando China solía ser el mayor acreedor, pero ha reducido significativamente sus tenencias en los últimos años como parte de su estrategia de desdolarización y por las tensiones geopolíticas con Washington. Aún así, mantiene cerca de 800 mil millones de dólares en deuda estadounidense.
3. Reino Unido – El socio financiero El Reino Unido, a través de su sector financiero en Londres, mantiene aproximadamente 700 mil millones de dólares en valores del Tesoro estadounidense.

Otros países importantes:
- Luxemburgo y Bélgica: Suenan raros, pero tienen cifras altas porque sus centros financieros gestionan inversiones de terceros países.
- Suiza, Irlanda, Islas Caimán: Paraísos financieros que canalizan inversiones globales.
- Brasil, India, Arabia Saudita: Países que mantienen parte de sus reservas internacionales en dólares.
Bancos Centrales vs. Inversores Privados
De los 8.5 billones que deben países extranjeros:
- 44.2% son tenencias oficiales: Bancos Centrales que mantienen dólares como parte de sus reservas internacionales.
- 55.8% son inversores privados: Fondos de inversión, bancos comerciales, fondos de pensión y empresas extranjeras.
Los acreedores nacionales: 21 billones
La mayor parte de la deuda pública está en manos de entidades y ciudadanos estadounidenses:
1. La Reserva Federal (Fed)
El banco central de Estados Unidos posee aproximadamente 5 billones de dólares en bonos del Tesoro, comprados principalmente durante programas de estímulo económico (como el quantitative easing durante la pandemia).
2. Fondos de pensión y jubilación
Los fondos de pensión públicos y privados mantienen cerca de 4 billones de dólares en bonos del Tesoro porque se consideran inversiones seguras para garantizar pagos futuros a jubilados.
3. Fondos mutuos
Alrededor de 3.5 billones están en manos de fondos mutuos que gestionan ahorros e inversiones de millones de estadounidenses comunes.
4. Bancos comerciales
Los bancos estadounidenses poseen aproximadamente 1 billón en valores del Tesoro como parte de sus reservas obligatorias y carteras de inversión.
5. Gobiernos estatales y locales
Estados, condados y ciudades mantienen cerca de 1 billón en bonos federales como parte de sus reservas.
6. Compañías de seguros
Las aseguradoras tienen alrededor de 500 mil millones invertidos en deuda federal.
7. Ciudadanos individuales
Millones de estadounidenses poseen directamente bonos de ahorro y otros valores del Tesoro, sumando cientos de miles de millones de dólares.
La deuda intragubernamental: 7.36 billones
Aquí es donde se pone interesante. El gobierno federal se debe dinero a sí mismo a través de más de 230 fondos federales:
Social Security Trust Fund (Seguro Social)
El fondo fiduciario del Seguro Social es el mayor acreedor interno, con aproximadamente 2.9 billones de dólares. Cuando los trabajadores aportan más de lo que se paga a jubilados, ese excedente se “presta” al gobierno comprando bonos del Tesoro.
Medicare
Los fondos fiduciarios de Medicare mantienen cerca de 400 mil millones en bonos internos.
Fondos de pensión de empleados federales civiles y militares
Aproximadamente 1 billón está invertido en valores del Tesoro para pagar futuras pensiones de funcionarios y veteranos.
Otros fondos federales
El resto se distribuye entre docenas de programas: desde el fondo de carreteras hasta reservas de seguros de desempleo.
El problema con la deuda intragubernamental
Aunque técnicamente el gobierno “se debe a sí mismo”, esto genera un problema real: cuando el Seguro Social necesite ese dinero para pagar a los jubilados del baby boom, el Tesoro tendrá que conseguir efectivo vendiendo más bonos al público o recortando otros gastos. No es dinero ficticio; son obligaciones reales que habrá que pagar.
¿Por qué compran deuda estadounidense?
Seguridad: Históricamente, los bonos del Tesoro se consideran la inversión más segura del mundo. Estados Unidos nunca ha incumplido su deuda.
Liquidez: Se pueden comprar y vender fácilmente en cualquier momento.
Rendimiento garantizado: Aunque las tasas son bajas, el pago está asegurado.
Reservas internacionales: Para muchos países, mantener dólares (en forma de bonos) es esencial para el comercio internacional y la estabilidad de su propia moneda.
El riesgo de la dependencia mutua
Aquí está el quid del asunto: Estados Unidos depende de que otros países (especialmente China y Japón) sigan comprando su deuda para financiar su déficit. Pero esos países también dependen de Estados Unidos: si dejan de comprar bonos, el dólar se debilita, lo que afecta sus propias exportaciones y reservas.
Es una relación de codependencia financiera global. Si China vendiera masivamente sus bonos estadounidenses, se hundiría el valor del dólar (y de los bonos que aún posee China), además de afectar sus exportaciones a Estados Unidos. Es como un matrimonio tóxico donde ninguno puede dejar al otro sin sufrir consecuencias devastadoras.
La verdad incómoda
La respuesta a “¿a quién le debe Estados Unidos?” es: a casi todo el mundo. Desde el abuelo jubilado que tiene bonos de ahorro, pasando por tu fondo de pensión, hasta los bancos centrales de Japón y China. Y también se debe a sí mismo a través del Seguro Social y Medicare.
Lo más irónico es que esta deuda masiva se sostiene precisamente porque todo el mundo confía en que Estados Unidos siempre pagará. Pero esa confianza no es infinita. A 39 billones y contando, con un billón más cada cinco meses, la pregunta ya no es a quién le debe, sino cuándo dejará de poder pagar.
