Con la participación de 35 legisladores de 15 países de América Latina, se llevó a cabo en Uruguay el primer Congreso de la Coalición de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo, una iniciativa organizada por el Combat Antisemitism Movement (CAM) y en donde se ha alertado del aumento del odio a los judíos en nuestro país.
El odio a los Judíos: Un problema que avanza en Uruguay
Según detalló la organización en un comunicado de prensa, una de las sesiones centrales fue en el Palacio Legislativo, la sede del congreso uruguayo. Allí hubo intervenciones especiales de legisladores de la oposición. Estuvieron los senadores Javier García y Graciela Bianchi, así como los diputados Rodrigo Goñi y Fermín Farinha, todos integrantes del Partido Nacional.
En sus exposiciones, los legisladores expresaron “su creciente preocupación por el aumento del antisemitismo en Uruguay y coincidieron en la necesidad de fortalecer el compromiso institucional, impulsando iniciativas y acciones concretas desde el ámbito parlamentario para prevenir y combatir el odio hacia el pueblo judío”, de acuerdo a lo informado por la organización.
Entre el 10% y el 20% de la población uruguaya tiene una actitud hostil o negativa hacia los judíos. Las opiniones desfavorables solían ser más prevalentes en las personas de derecha, pero ahora eso ha cambiado y crecieron entre los votantes de izquierda.
“Es un indicador de judeofobia. No es un porcentaje menor. Son entre 270.000 y 500.000 personas”, declaró a ese medio el director de la consultora, Rafael Porzecanski. “Hay una luz amarilla. Una advertencia. Un desafío a la convivencia”, afirmó.
A fines del año pasado, en tanto, la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) de Uruguay emitió una declaración advirtiendo ante lo que considera que es un “aumento de expresiones discriminatorias” y, en particular, del antisemitismo en el país. El texto surge días después de que el Comité Central Israelita y la Asociación Jaime Zhitlovsky hicieran algunas advertencias en la Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia del Senado.
“La Inddhh entiende que toda manifestación de odio, amenaza o agresión basada en la religión, el origen étnico-racial, el género, la orientación sexual, la discapacidad o la edad constituye una grave vulneración a los derechos humanos y atenta contra los valores de respeto, diversidad y convivencia que sustenta una sociedad democrática”, agregaba entonces el organismo.
