Estados Unidos: 40 días sin gobierno federal Estados Unidos: 40 días sin gobierno federal

Estados Unidos: 40 días sin gobierno federal

Estados Unidos: 40 días sin gobierno federal

El cierre en Estados Unidos del gobierno federal es el más largo en su historia y parece no tener fin. Los demócratas y republicanos se niegan a llegar a un acuerdo que permita aperturar las agencias federales.

Los demócratas y republicanos no logran acuerdos para finalizar el cierre de gobierno

Con los senadores estadounidenses sin un acuerdo para reabrir las agencias federales, el cierre del Gobierno de Estados Unidos llega este domingo a su día número 40. El mayor desacuerdo gira en torno en torno a los subsidios de salud, que han frenado los esfuerzos por poner fin al estancamiento que ha suspendido salarios, afectado los vuelos y amenazado la asistencia alimentaria de millones en el país presidido por Donald Trump.

Los líderes republicanos buscan votar proyectos de ley que financien parcialmente al Gobierno hasta enero y aseguren fondos anuales para algunos programas. El apoyo demócrata aún no está garantizado.

“Estamos a pocos votos de aprobar la legislación para reabrir el Gobierno”, dijo el líder de la mayoría en el Senado, John Thune (republicano por Dakota del Sur).

Prolongar por un año los subsidios sanitarios del Affordable Care Act (Obamacare) es el punto en el que insisten los demócratas, porque haría más asequible la cobertura médica.

Algunos senadores de ambos partidos exploran un paquete bipartidista que restablecería la financiación parcial para asistencia alimentaria, veteranos y el Congreso, y extendería el resto del presupuesto hasta enero, a cambio de un compromiso para debatir después los subsidios sanitarios.

El presidente Donald Trump parece poco dispuesto a aprobar una extensión de esos beneficios y, por ahora, no respalda prorrogar esos subsidios; si vencen en enero, las primas podrían llegar a duplicarse, según la organización Kaiser Family Foundation.

Además, recientemente instó nuevamente a los republicanos a eliminar la regla del filibusterismo en el Senado, que exige 60 votos para aprobar la mayoría de las leyes. “Sean el partido inteligente”, escribió el mandatario estadounidense en redes sociales.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana), también ha dicho que no se comprometerá a someter a votación la prórroga de los subsidios.

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, advirtió que la inacción tendría consecuencias devastadoras: “Si este Congreso no actúa, la gente se arruinará, perderá su seguro y enfermará”, afirmó en un discurso el sábado.

El pasado viernes varios vuelos fueron cancelados o retrasados en Estados Unidos, luego de que las líneas aéreas recibieron órdenes del gobierno de reducir sus operaciones debido al cierre del gobierno.

La medida afecta a los vuelos internos que salen de 40 de los principales aeropuertos del país y tiene como objetivo reducir la presión sobre los controladores aéreos, quienes por ley están obligados a seguir trabajando aunque no estén cobrando sus sueldos por falta de presupuesto.

El cierre del gobierno en la potencia número uno del mundo se inició el 1 de octubre, luego de que republicanos y demócratas en el Congreso no lograran ponerse de acuerdo para aprobar el proyecto de ley de gastos del gobierno del presidente Trump.

Como consecuencia de ello, gran cantidad de instituciones públicas se han ido quedando sin fondos para operar, lo que ha llevado a despidos, suspensiones y cese de operaciones de oficinas federales que se han encontrado incapacitadas para honrar los salarios de sus empleados.

En el caso de los aeropuertos, el cierre del gobierno ha significado que la falta de suficientes controladores aéreos (un problema de larga data en Estados Unidos), se ha incrementado, pues algunos de estos trabajadores se han estado reportando enfermos o han tomado segundos empleos para cubrir sus gastos de vida mientras siguen trabajando sin cobrar del gobierno.

La asistencia alimentaria también ha sido frenada

El pasado 7 de noviembre, la Corte Suprema de Estados Unidos permitió al presidente Donald Trump suspender temporalmente una orden judicial que lo obligaba a financiar el programa de asistencia alimentaria (SNAP) durante el cierre del Gobierno.

La decisión deja en la incertidumbre a unos 40 millones de beneficiarios y agrava una crisis que ya afecta a agencias federales, programas sociales y al transporte aéreo del país.

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