🎧 Reproduciendo automáticamente la narración de esta nota

La influencia de europeos en Estados Unidos ha disminuido drásticamente, y diversos expertos no duran que los propios ciudadanos se han sumado al boicot hacia la nación norteamericana. Y es que su presidente, el magnate y empresario Donald Trump ha liderado una guerra comercial sin precedentes contra todo el mundo, y en especial, contra el viejo continente.
El cambio de relaciones entre Estados Unidos y Europa está pasando factura al turismo norteamericano. Y es que hace semanas que el sector emite señales en esa dirección y la principal preocupación es el poco tiempo que tiene Trump en el poder. En Europa hay agencias que constatan una pérdida de interés en la economía número uno del mundo, y al otro lado del océano hay organismos que empiezan a hablar de un declive preocupante en la demanda.
Según datos revelados desde la Administración de Comercio Internacional (ITA, por sus siglas en inglés) los visitantes procedentes de Europa occidental que pasaron al menos una noche en Estados Unidos a lo largo de marzo se desplomó un 17% con respecto a 2024. Esto es un dato considerable, sobre todo si se tiene en cuenta la relevancia de la industria turística como motor económico: representa alrededor del 2,5% del PIB del país norteamericano.

Por su parte, el diario Financial Times ha elaborado gráficos que muestran que el flujo de viajeros con destino a USA se ha desplomado desde Austria, Reino Unido, Suiza, Alemania, Noruega o España, en ocasiones con retrocesos que superan el 20%. También se aprecia un declive en los vuelos de diferentes regiones de USA.
A principios de abril el grupo hotelero francés Accor SA, detrás de varias marcas y alojamientos destacados en Estados Unidos, confesaba a Bloomberg TV que las reservas europeas para visitar este verano el país de las barras y las estrellas se han desplomado un 25%. Sencillamente, los turistas parecen optar por Canadá, Sudamérica o Egipto. En España la Confederación de Agencias de Viajes (CEAV) reconocía también hace unos días que percibe una pérdida de atractivo de USA para los turistas.

Con esos datos como telón de fondo, Tourism Economics ha replanteado a la baja sus previsiones de este año para el sector estadounidense. Si en febrero preveía una caída de alrededor del 5%, ese porcentaje ha empeorado hasta rondar ya el 9,4%. La francesa Voyageurs du Monde ha reconocido también a la cadena CNN que desde la investidura de Donald Trump a las reservas de Estados Unidos han caído un 20%.

Y es que las políticas discriminatorias y la guerra comercial que ha emprendido Trump no han sido muy bien recibidas en Europa, cuyos habitantes ahora ven con dudas las relaciones de sus países con el gigante norteamericano.
Europa empieza boicotear seriamente a Estados Unidos en el sector turístico
La tendencia de los europeos a evitar viajar a Estados Unidos se ha vuelto cada vez más evidente en los últimos meses. La guerra comercial liderada por el presidente Donald Trump ha generado un clima de desconfianza y descontento entre los ciudadanos del viejo continente. La industria turística, que es un motor económico importante para Estados Unidos, se está viendo afectada de manera significativa.

La disminución del número de visitantes europeos en Estados Unidos se debe en parte a la percepción de que el país no es bienvenido para los extranjeros. La política de Trump ha generado una sensación de incertidumbre y malestar entre los turistas, lo que ha llevado a muchos a reconsiderar sus planes de viaje. Además, la creciente competencia de otros destinos turísticos en todo el mundo ha hecho que Estados Unidos pierda atractivo para los viajeros internacionales.

Consecuencias económicas del boicot turístico
El impacto económico del boicot turístico en Estados Unidos puede ser significativo. La industria turística es una de las principales fuentes de ingresos para el país, y la disminución del número de visitantes puede tener un efecto dominó en la economía. Los negocios que dependen del turismo, como hoteles, restaurantes y tiendas, pueden ver una disminución en sus ingresos, lo que puede llevar a una pérdida de empleos y una ralentización de la economía.

Es importante destacar que el boicot turístico no es solo una cuestión económica, sino también política. La decisión de los europeos de evitar viajar a Estados Unidos es también una forma de protesta contra las políticas de Trump y su gobierno. A medida que la situación continúa evolucionando, es probable que veamos un impacto aún mayor en la industria turística y la economía de Estados Unidos.
Si querés seguir explorando este tema, te puede interesar también Starlink de Elon Musk baja sus precios a más del 50% en El Chusmero, o consultar más información en Investopedia.

https://hrv-club.ru/forums/index.php?autocom=gallery&req=si&img=6884