La automotriz japonesa Nissan confirmó su salida definitiva de la producción en Argentina. Luego de cerrar su planta en Córdoba en octubre de 2025, la empresa anunció que evalúa transferir su operación comercial a grupos importadores locales, marcando el fin de una era de más de una década como terminal automotriz en el país. Se trata de la segunda gran marca que abandona la fabricación nacional en poco tiempo, siguiendo los pasos de Mercedes-Benz, que tomó la misma decisión en febrero de 2025.
El cierre de la planta de Córdoba
Nissan mantuvo la producción de la Frontier entre 2018 y 2025, hasta que en octubre de ese año cerró definitivamente su operación industrial en la planta de Santa Isabel, Córdoba, poniendo fin también a la fabricación de la Renault Alaskan. La producción nacional había comenzado en agosto de 2018, y tan solo dos meses después arrancó la exportación al mercado de Brasil de la pick-up Frontier. En 2023 se sumaron los destinos de Chile y Colombia.
La producción, iniciada en 2018, alcanzó su punto más alto en 2023, con cerca de 30.000 unidades fabricadas, pero perdió escala en los últimos años en un contexto de caída de volúmenes y cambios en la estrategia global de la empresa. En su mejor momento, entre 2018 y 2025, la compañía llegó a producir unas 25.000 unidades por año, y en la planta cordobesa trabajaban unos 300 operarios.
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¿Por qué se va Nissan?
La decisión de discontinuar la fabricación local se debe a un cambio de estrategia global de la marca y también a una caída de ventas en el mercado local y en algunos destinos de exportación como Chile y Colombia, a los que había empezado a exportar en 2023.
A nivel global, la medida responde a una reestructuración que busca centralizar la fabricación de pickups en su planta de Civac, Morelos, México. A partir de enero de 2026, Nissan América Latina consolidó la producción de las pickups Nissan Frontier y Nissan Navara, anteriormente dividida entre México y Argentina, en un único centro de producción regional.
En otras palabras, Argentina perdió la disputa frente a México dentro de la estrategia de reducción de costos de la corporación japonesa, que atraviesa una crisis financiera a nivel mundial.
Nissan se va, pero la marca se queda
Aunque la producción terminó, la marca no desaparece del mercado argentino. Nissan firmó un memorándum de entendimiento con el Grupo SIMPA y el Grupo Tagle para evaluar una transición hacia un esquema de importador, el mismo modelo que la compañía ya implementa en otros mercados de la región.
Tras cerrar su producción nacional, la automotriz firmó un preacuerdo con Grupo SIMPA y Grupo Tagle para transferir su operación comercial. La marca seguirá, pero bajo otro esquema. En términos concretos, el cambio implica que la automotriz dejaría de tener estructura propia en el país y pasaría a operar bajo un modelo importador, integrado a su unidad regional para mercados sin producción local.
La empresa japonesa cerrará su etapa de poco más de una década como terminal automotriz en Argentina y volverá a tener una presencia únicamente comercial a través de representantes locales, tal como había sido hasta septiembre de 2015. En 2025, la compañía registró 15.275 patentamientos, con una participación del 2,6% del mercado. Es decir, hay demanda de autos Nissan en Argentina, pero esos vehículos ya no se fabricarán en el país.
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La segunda en irse: el precedente de Mercedes-Benz
Es la segunda automotriz que anuncia su retiro del país en poco más de un año: Mercedes-Benz se fue en febrero de 2025. Este patrón genera una alarma importante en la industria automotriz argentina. Dos marcas de primer nivel mundial eligieron abandonar la producción local en un período muy corto, lo que pone en evidencia las dificultades estructurales que enfrenta el sector manufacturero del país: costos de producción elevados, caída del consumo interno, pérdida de competitividad exportadora y un contexto macroeconómico que complica la planificación a largo plazo de las empresas internacionales.
El cierre de Mercedes-Benz abrió el camino. Ahora Nissan lo confirma: producir en Argentina se volvió inviable para estas corporaciones globales, que prefieren concentrar sus operaciones en mercados con menores costos o mayor escala.
El impacto en los trabajadores y la industria
El golpe más directo lo reciben los trabajadores. En la planta de Córdoba fabricaban la pick-up mediana Frontier y trabajaban unos 300 operarios. Esos empleos industriales directos desaparecen con el cierre, sin contar el impacto en toda la cadena de proveedores y autopartistas que dependían de la producción de Nissan.
La decisión de Nissan Argentina de dejar de fabricar vehículos en el país cierra el lapso de 8 años en el que la marca japonesa produjo localmente dos generaciones de su pickup Frontier: la primera etapa, de 2018 a 2022, y la segunda, desde entonces hasta fines de 2025.
La planta de Santa Isabel, la histórica fábrica de Renault en Córdoba, no quedará completamente paralizada. La decisión de dejar de fabricar Nissan Frontier y Renault Alaskan implica un cambio de funcionamiento en la Fábrica Santa Isabel, mientras espera el lanzamiento de la pickup Renault Niágara para mediados de 2026. Pero eso no compensa la pérdida inmediata de puestos de trabajo ni el daño a la imagen industrial del país.
Un síntoma de algo más profundo
La salida de Nissan no es un hecho aislado. Es parte de una tendencia global de las automotrices de reorganizar sus cadenas de producción, concentrando operaciones en menos países y apostando por economías de escala. Argentina, con su mercado relativamente pequeño, su inestabilidad cambiaria histórica y sus vaivenes económicos, quedó fuera de esa ecuación.
El modelo que se viene —importar en lugar de fabricar— puede mantener la presencia de la marca en el mercado local, pero representa una pérdida neta para el país en términos de empleo industrial, valor agregado y capacidad exportadora.
La pregunta que queda flotando es cuántas automotrices más evaluarán el mismo camino en los próximos años, mientras Argentina sigue buscando la estabilidad económica que le permita ser un destino atractivo para la inversión productiva.
Fuentes: Infobae · Ámbito · APF Digital · El Destape
