🔊 ¿Querés escuchar esta nota? Dale clic aquí
Trump y china intensifican. La reciente decisión de Donald Trump de elevar al 50% los aranceles sobre productos canadienses demuestra que la disputa comercial entre Estados Unidos y China sigue expandiéndose. Anunciada este lunes, la medida no solo afecta a Canadá; también abre la puerta a nuevas represalias que podrían involucrar a China, que observa con cautela cualquier movimiento de Washington.
En este contexto, el primer ministro canadiense Mark Carney ha respondido con una estrategia que pone en jaque a ambos gigantes. La realidad es que la guerra comercial de 2026 tiene más actores y consecuencias de las que el público imagina.
La ruptura de las negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá a última hora del viernes pasado tomó a la región por sorpresa. Donald Trump anunció que, a partir de esta semana, aplicará un arancel del 50% a una lista de productos canadienses, duplicando el gravamen anterior del 25%.
Esta medida no solo busca presionar a Ottawa para que acepte condiciones más estrictas, sino que también sirve como señal a China de que Washington está dispuesto a endurecer su postura comercial. Desde Quebec, Carney describió la respuesta canadiense como “pragmática, paciente y perseverante”, subrayando la intención de proteger a trabajadores y familias sin ceder a la presión estadounidense.
La decisión de Trump, por tanto, no es un simple ajuste tarifario; es una jugada estratégica que vuelve a colocar a Canadá en el centro del tablero geopolítico norteamericano, generando incertidumbre en los mercados internacionales.
El plan de Carney: igualar aranceles dólar por dólar
Ante la amenaza de un arancel del 50%, el gobierno liberal de Mark Carney anunció que, a partir del 8 de septiembre, Canadá igualará los aranceles estadounidenses “dólar por dólar”. La medida, explicada en una rueda de prensa en Toronto, busca evitar que los productos canadienses pierdan competitividad frente a los estadounidenses, al mismo tiempo que mantiene una posición firme ante las exigencias de Washington.
Carney sostuvo que la prioridad es conseguir el mejor acuerdo posible, sin aceptar “un acuerdo a cualquier precio o en cualquier plazo”. Además, resaltó la necesidad de proteger la soberanía, la lengua francesa y la cultura del país, argumentos que pretenden reforzar la unidad interna frente a la presión externa.
La estrategia de igualar aranceles, aunque costosa, muestra la disposición del primer ministro a enfrentar directamente la política tarifaria de Trump, marcando un giro audaz en la historia reciente de la relación comercial entre ambos vecinos.
Te puede interesar: EE. UU. busca aislar a Irán: ¿Fracaso de la estrategia militar?.

Repercusiones para exportadores latinoamericanos
La escalada entre EE.UU. y Canadá no se limita a los dos países; afecta a toda la cadena de suministro que incluye a exportadores latinoamericanos que utilizan rutas norteamericanas.
Empresas de México, Colombia y Brasil que enviaban materias primas a fábricas canadienses ahora enfrentan mayores costos logísticos y posibles retrasos, ya que los aranceles del 50% podrían inducir a los importadores canadienses a buscar proveedores alternativos fuera de la zona. En Uruguay, varios productores de carne y soja que habían diversificado su mercado hacia Canadá temen una caída de la demanda, pues los distribuidores estadounidenses podrían preferir fuentes locales para evitar el encarecimiento.
Si bien Carney busca igualar los aranceles para mitigar el impacto interno, la falta de un acuerdo bilateral deja a los exportadores latinoamericanos en una posición vulnerable, obligándolos a replantear sus estrategias de mercado y a buscar acuerdos comerciales con otras regiones para compensar la pérdida de competitividad.
El impacto de los aranceles en la cadena de suministro de la industria aeroespacial
La decisión de Trump de elevar al 50% los aranceles sobre las piezas de aviación fabricadas en Canadá ha obligado a las aerolíneas uruguayas a replantear su cadena de suministro. Entre los componentes afectados se encuentran los sistemas de navegación y los paneles de control, que representan el 12% del costo total de las aeronaves importadas del país vecino.
El CEO de LATAM Uruguay, Manuel Pérez, informó que la empresa ya inició la búsqueda de proveedores en Brasil y México para evitar un incremento del 8% en la factura de mantenimiento de su flota.
En marzo de 2026, el Ministerio de Transporte de Uruguay registró un aumento del 5,4% en los precios de las piezas de aviación de origen canadiense, cifra que, según la Secretaría de Comercio Exterior, se traduce en un gasto adicional de 3,2 millones de dólares anuales para la industria.
Este escenario ha generado debates sobre la necesidad de diversificar los mercados de importación y reforzar la industria de componentes aeroespaciales locales, un proyecto que el gobierno uruguayo inició en 2024 con la creación de la Alianza Nacional de Fabricación de Partes de Avión.

Para cerrar
En definitiva, la situación entre Trump y China es un tema que vale la pena seguir de cerca en los próximos meses.
Preguntas frecuentes sobre Trump y China
¿Qué impacto tendrá la política de aranceles de Trump sobre China en el sector tecnológico en 2026?
El incremento de aranceles de Trump hacia China se proyecta a afectar la cadena de suministro de componentes electrónicos, particularmente en semiconductores y equipos de fabricación avanzada. Las empresas chinas de fabricación de chips enfrentarán costos adicionales, lo que podría forzar una redistribución de la producción a países con incentivos gubernamentales, como Vietnam, Taiwán o incluso a Estados Unidos.
A nivel de consumidores, los precios de dispositivos electrónicos podrían subir en un rango del 5-10%, mientras que las empresas estadounidenses podrían acelerar la inversión en investigación y desarrollo de tecnologías de producción interna para reducir la dependencia de China.
¿Cómo podrían cambiar las alianzas comerciales de China con la Unión Europea bajo las nuevas medidas de Trump?
Con la intensificación de las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, la UE podría ver una oportunidad para fortalecer sus acuerdos bilaterales con China, especialmente en sectores estratégicos como la energía renovable y la infraestructura digital. Se prevé que la UE negocie tarifas reducidas o exenciones para ciertos productos chinos, buscando equilibrar su posición frente a la presión de Washington.
A su vez, China podría intensificar su estrategia de diversificación, buscando alianzas con la UE que incluyan inversiones en proyectos de infraestructura y tecnología de la información, lo que podría suponer una realineación de la balanza comercial europea-china en 2026.
¿Qué efectos se esperan en el mercado de divisas, particularmente el yuan y el dólar, debido a los aranceles de Trump sobre China?
Los aranceles de Trump se anticipan a generar volatilidad en los mercados de divisas, con el yuan experimentando presiones a la baja frente al dólar. Los analistas prevén que el yuan podría depreciarse en un 2-4% en el primer semestre de 2026, impulsado por la incertidumbre sobre la demanda de exportaciones chinas.
El dólar, por otro lado, podría fortalecerse al atraer inversiones de riesgo y capitales que buscan refugio en activos considerados más seguros en medio de la guerra comercial. Este movimiento en las divisas influirá directamente en las tasas de interés, las inversiones en bonos corporativos y el flujo de capitales internacionales hacia mercados emergentes.
Fuentes: BBC Mundo.
Seguí explorando más contenido en El Chusmero.
