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UTE dio un paso clave en su plan de expansión de energías renovables: al mediodía del lunes se realizó la apertura de ofertas para la licitación de un nuevo parque de generación solar fotovoltaica de 30 MW de potencia, a construirse en el departamento de Río Negro. El proceso, que incluye ingeniería, construcción, puesta en marcha, operación y mantenimiento, recibió un total de 13 ofertas de empresas nacionales y extranjeras, según el acta oficial divulgada por el ente estatal.
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UTE: Quiénes compiten por el proyecto
La lista de oferentes quedó compuesta por nueve firmas locales —Ciemsa Construcciones e Instalaciones Electromecánicas, Impacto Construcciones, Ingener, MGI, Montelecnor, Prodie, Stiler, Teyma Uruguay y Ventus Ingeniería— junto a cuatro empresas extranjeras: ABCD Trading International (Perú), Design, Quality and Development (Argentina), Elecnor Servicios y Proyectos (España) y Power Construction Corporation of China, esta última controlada por el gobierno chino.
La variedad de orígenes refleja el interés que sigue despertando el sector energético uruguayo entre jugadores internacionales, en un momento en que el país busca consolidar su matriz eléctrica renovable más allá de la energía eólica, que ya tiene un desarrollo mucho más maduro.
Ahora las propuestas pasarán a estudio de una comisión asesora de adjudicaciones dentro de UTE, que elevará un informe técnico al Directorio del ente. Será ese organismo el que finalmente apruebe la oferta ganadora, paso previo a la firma de los contratos definitivos. Según el cronograma difundido, el inicio de las obras está previsto para fines de 2026 o principios de 2027, lo que ubicaría al nuevo parque en pleno funcionamiento en un plazo relativamente corto si se cumplen los tiempos estipulados en el pliego.
El financiamiento, todavía por definir
Uno de los aspectos que aún genera expectativa es cómo se financiará la obra. UTE evalúa realizar una emisión de deuda en el mercado de capitales, apuntando especialmente a pequeños y medianos ahorristas, a través de Obligaciones Negociables (ON) con un plazo estimado de cinco años. El monto mínimo de inversión todavía no está definido oficialmente, aunque las primeras estimaciones lo ubican cerca de los 200 dólares.
El esquema contemplaría una tasa de interés fija con pagos semestrales, mientras que el capital se devolvería recién al vencimiento del instrumento. Tampoco está confirmada todavía la moneda de emisión —dólares, pesos o unidades indexadas—, un detalle que se conocerá cuando se publique el prospecto de la operación, que requiere autorización previa del Banco Central del Uruguay.
A diferencia de otros esquemas de financiamiento utilizados en proyectos renovables anteriores, como las acciones o los certificados de participación empleados en parques eólicos como Pampa, Valentines o Arias, en este caso los inversores no adquirirán participación directa en el proyecto ni dependerán de su desempeño comercial. Se trata de un instrumento de deuda clásico: quien invierte actúa como acreedor de UTE, recibe una renta fija previamente pactada y recupera el capital al finalizar el plazo, sin exponerse a las variaciones de rentabilidad del parque solar en sí.
Un paso más en la diversificación energética
Este nuevo parque solar se suma a una serie de proyectos con los que Uruguay busca diversificar aún más su matriz eléctrica, históricamente apoyada en la energía hidráulica y, en las últimas dos décadas, fuertemente potenciada por la energía eólica. La incorporación de nueva generación fotovoltaica de gran escala responde tanto a objetivos de sostenibilidad como a la necesidad de asegurar el abastecimiento energético del país frente a una demanda creciente, incluyendo la vinculada a nuevos proyectos industriales y de datacenters.
El resultado final de esta licitación, que se conocerá en las próximas semanas, marcará qué empresa se queda con uno de los desarrollos renovables más relevantes del año en el departamento de Río Negro.
La cantidad de ofertas recibidas —trece en total— es considerada una señal positiva por el propio ente estatal, que la interpreta como una muestra de confianza del sector privado en las condiciones del pliego y en la estabilidad regulatoria del país para este tipo de inversiones de largo plazo.
En los últimos años, Uruguay se consolidó como uno de los destinos más atractivos de la región para proyectos de energía renovable, gracias a un marco normativo relativamente estable y a la experiencia acumulada durante la fuerte expansión eólica de la década pasada, que hoy sirve como antecedente directo para este nuevo impulso hacia la energía solar a gran escala.
Para más contexto, también puedes leer: Lo que debes saber antes de comunicación efectiva.
Más información sobre UTE disponible en Wikipedia.

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