El Banco Central de Venezuela publica por primera vez estadísticas oficiales comparativas desde 1999 hasta 2025. Los resultados son demoledores.
Bajo presión del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el Banco Central de Venezuela (BCV) habría preparado cifras oficiales que el régimen de Nicolás Maduro se negó a publicar durante más de una década. Los datos, con series comparativas desde 1999 hasta 2025, confirman lo que millones de venezolanos vivieron en carne propia: el mayor desastre económico de la historia reciente de América Latina.
El informe reconoce una deuda externa de 160.000 millones de dólares, lo que convierte a cada venezolano en deudor de casi 6.000 dólares, cinco veces más que en 1999. Las reservas de oro fueron saqueadas en un 81%. El salario mínimo cayó 99,8%. Y la pobreza extrema se multiplicó por cinco.
Salario mínimo: de $203 a 36 centavos
Ninguna cifra resume mejor el colapso que esta: en febrero de 1999, cuando Hugo Chávez asumió el poder, el salario mínimo en Venezuela equivalía a 203 dólares mensuales. En enero de 2026, ese mismo salario representa apenas 0,36 dólares, menos de 40 centavos. Una caída del 99,8%.
Con ese ingreso, un trabajador venezolano puede comprar con su sueldo mensual apenas una fracción de la canasta alimentaria, que hoy cuesta entre 535 y 550 dólares. Si en 1999 el salario cubría 1,6 canastas básicas, hoy —incluyendo bonos— apenas alcanza para cubrir una cuarta parte de una sola canasta.
Caída del poder adquisitivo del venezolano promedioEn 1999, el salario cubría 1,6 canastas básicas. En 2026, con bonos incluidos, no alcanza ni para un cuarto de una sola canasta.
Deuda externa: de $28.000 millones a $160.000 millones
Venezuela heredó en 1999 una deuda externa de 28.000 millones de dólares. En 27 años de chavismo, esa cifra se multiplicó por casi seis, alcanzando los 160.000 millones de dólares, según reconoce ahora el propio BCV. El aumento relativo es del 571%.
Expresado por habitante, el impacto es igual de brutal: en 1999 cada venezolano debía 1.173 dólares. Hoy debe 5.970 dólares, un incremento del 408%. Y esto en un país donde el salario mínimo es de 36 centavos.
El oro: 317 toneladas que desaparecieron
Venezuela tenía en 1999 reservas de oro de 317 toneladas. Hoy quedan entre 52 y 60 toneladas. El régimen liquidó el 81% del oro nacional para financiar su supervivencia política, en medio de sanciones y sin acceso al crédito internacional.
“Las reservas de oro se las robaron casi en su totalidad. Lo que queda es una fracción del patrimonio que pertenecía a todos los venezolanos.”
El petróleo: de 3,1 millones a 1,1 millones de barriles diarios
La industria petrolera, columna vertebral de la economía venezolana, colapsó bajo la gestión chavista. En 1999, Venezuela producía 3.120.000 barriles diarios. En enero de 2026, la producción estimada es de 1.142.000 barriles por día, una caída del 63,4%.
Inflación y pobreza: números que definen una catástrofe
La inflación anualizada pasó del 29,5% en 1999 a un rango de entre 540% y 629% en 2026, un aumento relativo del 1.800%. La pobreza extrema, que afectaba al 11-15% de la población cuando Chávez asumió, hoy abarca entre el 67,5% y el 76,6% de los venezolanos.
La educación sacrificada, el gasto militar intacto
Mientras la inversión en universidades se recortó a la mitad y los profesores universitarios ganan hoy entre 0,73 y 1,41 dólares mensuales (frente a los 493–1.307 dólares de 1999), el presupuesto militar creció y representa el doble de lo asignado a las universidades.
Una nota sobre el PIB: las cifras oficiales, cuestionadas desde adentro
El BCV reporta una caída del PIB per cápita nominal del 25,2%, de 4.133 dólares en 1999 a 3.088 dólares estimados en 2026. Sin embargo, analistas y economistas independientes señalan que esta cifra subestima gravemente la realidad. La contracción real del PIB venezolano entre 2013 y 2021 fue de más del 80% según estimaciones del FMI, lo que convierte al dato oficial en, cuando menos, cuestionable.
Independientemente de los matices estadísticos, el conjunto de indicadores pinta un cuadro sin ambigüedad posible: Venezuela es hoy un país más pobre, más endeudado, con menos petróleo, sin oro, con universidades destruidas y una población mayoritariamente en pobreza extrema, todo ello después de 27 años de una revolución que prometió exactamente lo contrario.
Los datos que el BCV ocultó durante 13 años ya no pueden esconderse. El precio de ese ocultamiento lo pagaron —y lo siguen pagando— millones de venezolanos.
