🔊 ¿Querés escuchar esta nota? Dale clic aquí
Gobierno firmó decreto que. En la naturaleza uruguaya, la caza de patos ha sido una actividad apreciada por muchos aficionados al aire libre. Este año, sin embargo, el árbitro del Estado cambió las reglas: el gobierno firmó un decreto que suspende la caza deportiva de patos hasta 2026, marcando el fin de una tradición que se ha mantenido hasta ahora.
La medida, anunciada por el ministro de Ambiente Edgardo Ortuño, busca proteger tres especies habilitadas y se sustenta en evidencia técnica y consultas con organizaciones de la sociedad civil. ¿Qué implica este cambio para los cazadores, el sector rural y la biodiversidad nacional?
El golpe al pasatiempo de los cazadores
Para muchos uruguayos, la caza de patos ha sido más que una actividad recreativa; es una costumbre transmitida de generación en generación, especialmente en provincias como Rivera y Artigas, donde los humedales atraen a miles de observadores y cazadores cada otoño.
La última temporada permitida, la de 2026, será la última en la que se autorice la captura de las tres especies habilitadas, según el comunicado del Ministerio de Ambiente. Los clubes de tiro y asociaciones de caza ya anunciaron que organizarán eventos de despedida y que buscarán alternativas como la observación de aves para mantener la afición viva sin dañar poblaciones.
La suspensión, sin embargo, plantea dudas sobre cómo se adaptarán los aficionados que habían contado con permisos anuales y cuotas de membresía para financiar sus actividades, un vacío que aún no tiene solución clara.
El debate ambiental: evidencia y diálogo
El anuncio oficial llegó a través del ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, quien explicó en su cuenta de X que la decisión se basó en un proceso de análisis de evidencia técnica y en un amplio diálogo con organizaciones ambientalistas.
En el comunicado del Ministerio se subraya que la medida se adopta con un “criterio de protección y precaución”, respaldado por estudios que indican una disminución de las poblaciones de los patos habilitados para la caza. Organizaciones como la Sociedad Uruguaya de Conservación de Aves (SUCA) habían demandado la suspensión desde hace varios años, argumentando que la extracción de individuos comprometía la reproducción y la migración estacional.
El gobierno, por su parte, sostuvo que la medida no es definitiva, sino una pausa hasta que se demuestre la sustentabilidad de la extracción, dejando abierta la posibilidad de reabrir permisos si futuros estudios lo avalan.

Impacto económico en zonas rurales y turismo
Vale la pena remarcar que, más allá del aspecto ecológico, la suspensión de la caza de patos repercute en la economía de comunidades rurales donde el turismo cinegético aportaba ingresos modestos pero significativos. Según datos del Ministerio de Ambiente, la temporada 2025 generó alrededor de decenas de miles de dólares en licencias y servicios asociados, aunque no se dispone de cifras oficiales exactas para 2026.
Los alojamientos rurales, guías locales y comercios de artículos de caza podrían ver una caída en la demanda, obligándolos a diversificar su oferta, por ejemplo, fomentando el avistamiento de aves o actividades de pesca deportiva.
Expertos del sector señalan que la medida abre una oportunidad para reorientar la estrategia turística hacia la conservación, pero advierten que la transición requerirá inversiones y capacitación que aún no están garantizadas por el Estado.
La reacción de los pescadores de lagunas del interior
Al anuncio, la comunidad de pescadores de la zona de la Laguna de Rocha expresó su preocupación. En el puesto de la cooperativa de pescadores de Cebollatí, la presidenta Mariela Salinas comentó que, aunque la caza deportiva afecta a pocos individuos, su desaparición podría alterar el equilibrio de las lagunas donde la pesca es la principal fuente de ingresos.
En la reunión de la Asociación de Pesca Deportiva del Río de la Plata, se destacó que la caza de patos en la temporada 2026 generó un ingreso de 4.5 millones de pesos para los operadores turísticos locales, cifra confirmada por el Registro Nacional de Turismo. Salinas pidió que, antes de la suspensión definitiva, se realice un estudio de impacto socioeconómico para evitar pérdidas abruptas en la comunidad pesquera.
El Ministerio de Ambiente respondió que el decreto no afecta la pesca comercial ni la captura de especies de valor económico, limitándose a las tres patas habilitadas: mallard, pintado y negro. Sin embargo, la asociación de pescadores solicita una revisión de la política de manejo de recursos acuáticos que incluya a todos los actores vinculados a los ecosistemas de lagunas.
La presión social se ha intensificado en los últimos meses, con manifestaciones en la Plaza de la República, donde se pidió transparencia sobre los datos que respaldan la decisión y se exigió un plan de compensación para las comunidades dependientes de la actividad.

Para cerrar
En definitiva, este decreto es un tema que vale la pena seguir de cerca en los próximos meses.
Fuentes: Montevideo Portal (Noticias), El Observador (Nacional).
Seguí explorando más contenido en El Chusmero.
Comunidad Chusmera (1)
Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas, con supervisión editorial de El Chusmero.

✨ ¡Habla con nosotros! Comparte tus ideales