🔊 ¿Querés escuchar esta nota? Dale clic aquí
Donald Trump ha concedido a Chevron el permiso para reactivar sus actividades en Venezuela, una decisión que rompe con la política de sanciones que el gobierno estadounidense mantuvo desde 2019. La medida, anunciada sin un comunicado oficial pero confirmada por el informe de la agencia Reuters, genera un intenso debate sobre sus motivaciones, sus repercusiones en la geopolítica latinoamericana y los posibles beneficiarios de este giro inesperado.
Para comprender la magnitud del anuncio, es necesario retroceder a la década de 2000, cuando Chevron, entonces bajo la denominación Texaco, firmó un contrato de producción compartida con Petróleos de Venezuela (PDVSA). La alianza, que incluía la extracción de crudo en la zona del Lago de Maracaibo, se vio truncada en 2019 cuando la administración de Trump impuso sanciones que prohibieron a cualquier empresa estadounidense operar en territorio venezolano sin una licencia del Departamento del Tesoro. La medida buscaba presionar al régimen de Nicolás Maduro para que aceptara una transición democrática y liberara a los presos políticos, entre ellos diez ciudadanos estadounidenses detenidos en el CECOT de El Salvador.
Contexto histórico y legal de las sanciones
Las sanciones de 2019 se sustentaron en la Orden Ejecutiva 13808, que prohibía la exportación de bienes y servicios a entidades vinculadas al gobierno de Maduro. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó a PDVSA y a sus subsidiarias en la lista de “Specially Designated Nationals” (SDN), lo que imposibilitó a Chevron y a otras multinacionales acceder a los campos petroleros venezolanos. Desde entonces, la producción de crudo de Venezuela cayó de más de 2,5 millones de barriles diarios a menos de 500 000, generando una crisis fiscal que ha alimentado la hiperinflación y la escasez de bienes básicos.
👀 Lo que nadie cuenta llega primero a nuestras redes. Seguinos en Instagram y TikTok.
En enero de 2025, Trump revocó la autorización que permitía a Chevron operar, argumentando que el régimen de Maduro había incumplido los compromisos de liberar a los rehenes estadounidenses y de iniciar un proceso de diálogo con la oposición. Sin embargo, la liberación de los diez ciudadanos norteamericanos en junio de 2025, junto con la presión internacional para la liberación de los 250 venezolanos detenidos en El Salvador, abrió una ventana diplomática que el presidente utilizó para reconsiderar su postura.
Los actores detrás de la decisión
El anuncio, aunque escaso en detalles, ha sido respaldado por voceros de la Casa Blanca que subrayan la “importancia estratégica de la energía” y la “necesidad de estabilizar la economía venezolana”. El secretario de Estado, Antony Blinken, declaró en una rueda de prensa que la medida no constituye un reconocimiento del gobierno de Maduro, sino una “acción pragmática para aliviar la crisis humanitaria”. Por su parte, el ministro de Petróleos de Venezuela, Tarek El Aissami, recibió a representantes de Chevron en la sede de PDVSA en Caracas, señalando que la empresa “cumplirá con los estándares internacionales de seguridad y medio ambiente”.
Los analistas de la industria, como la consultora Wood Mackenzie, advierten que la reactivación de Chevron podría aportar entre 150 000 y 200 000 barriles diarios al mercado, lo que aliviaría la escasez de divisas en Venezuela y permitiría al gobierno comprar alimentos y medicinas. No obstante, la empresa también enfrenta riesgos legales: cualquier violación de las sanciones podría acarrear multas millonarias y la revocación de la licencia.
Implicaciones económicas y geopolíticas
Desde el punto de vista económico, la vuelta de Chevron representa una inyección de capital extranjero que podría revitalizar la infraestructura petrolera, deteriorada por años de falta de inversión y sabotaje. Según datos del Banco Central de Venezuela, la caída de los ingresos petroleros redujo el presupuesto nacional en un 70 % entre 2019 y 2024. La reanudación de la producción podría generar hasta 3 000 millones de dólares anuales en ingresos, una cifra que, aunque modesta comparada con los niveles precrisis, sería suficiente para cubrir una parte importante de los pagos de la deuda externa.
Geopolíticamente, la medida envía una señal a los aliados de Estados Unidos en la región, particularmente a Colombia y Brasil, de que Washington está dispuesto a flexibilizar su política de sanciones cuando se perciba un avance en los derechos humanos. Al mismo tiempo, China y Rusia, que han incrementado su presencia en el sector energético venezolano, podrían ver amenazada su posición estratégica. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, comentó que “Cualquier cambio unilateral de EE. UU. sin coordinación multilateral genera incertidumbre en los mercados”.
Perspectivas a futuro y riesgos latentes
El futuro de la operación de Chevron dependerá de varios factores: la estabilidad política interna de Venezuela, la evolución de las sanciones estadounidenses y la capacidad de la empresa para operar en un entorno de alta inflación y escasez de insumos. Un estudio de la Universidad de Georgetown sugiere que, si el gobierno de Maduro no avanza en la liberación de los presos políticos restantes y en la organización de elecciones libres, la administración Trump podría revocar nuevamente la licencia, creando un ciclo de incertidumbre que desincentivaría la inversión extranjera.
En el plano social, la reactivación de los campos petroleros podría traducirse en la creación de miles de empleos directos e indirectos, lo que aliviaría la presión migratoria que ha llevado a más de 5 millones de venezolanos a buscar refugio en el exterior. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch, advierten que la reanudación de la extracción sin garantías de respeto a los derechos laborales podría perpetuar abusos contra los trabajadores.
Para seguir de cerca los desarrollos, El Chusmero mantendrá una cobertura continua, analizando cada paso de la administración Trump y sus repercusiones en la región. La comunidad internacional observará si la medida se traduce en una verdadera apertura diplomática o si, por el contrario, se convierte en una herramienta más de la política de presión estadounidense.
Chevron y el futuro de la industria petrolera venezolana
El regreso de Chevron podría marcar el inicio de una nueva etapa para el sector energético de Venezuela. Otras petroleras observan de cerca si Chevron logra operar sin sobresaltos legales, lo que podría abrir la puerta a nuevas inversiones extranjeras.


Comunidad Chusmera (0)
Nadie ha hablado aún... ¡Sé el primero en compartir tus ideales!
💼 ESPACIO DESTACADO PARA MARCAS
Promocioná tu negocio, producto o servicio ante más de 103.000 lectores activos en Uruguay y el mundo.
📢 Cotizar Pauta Publicitaria🔥 LO MÁS LEÍDO DE HOY EN URUGUAY
Los Gadgets Más Virales y Novedades de Amazon
Descubrí los productos tendencia de TikTok y las ofertas más recomendadas con envíos internacionales.
🔥 Productos virales con mejores calificaciones · Ofertas del día · Garantía de compra protegida
Sumate al Canal Oficial de WhatsApp de El Chusmero
Recibí las noticias más importantes de Uruguay, cotizaciones del día y los virales del momento directo en tu teléfono. Sin spam.





✨ ¡Habla con nosotros! Comparte tus ideales