Frigorífico Tacuarembó envía a 1.300 trabajadores al seguro de paro y el sindicato rechaza la reestructura

El Frigorífico Tacuarembó, del grupo MBRF, suspendió la faena y envió a unos 1.300 trabajadores al seguro de paro. La empresa quiere eliminar 150 puestos y bajar salarios; el sindicato rechazó la reestructura y la negociación pasó al MTSS.

Arreo de una tropa de ganado vacuno por un camino rural en Uruguay (fotografía histórica)
Imagen ilustrativa: arreo de ganado en la campaña uruguaya. Fotografía histórica de la National Photo Company Collection (c. 1920), Biblioteca del Congreso de EE. UU. — dominio público, sin restricciones de copyright conocidas (LCCN 2016819438). Recorte del original. No corresponde al Frigorífico Tacuarembó.

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Frigorífico Tacuarembó envía a 1.300 trabajadores al seguro de paro y el sindicato rechaza la reestructura
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El Frigorífico Tacuarembó, una de las mayores plantas frigoríficas de Uruguay y propiedad del grupo MBRF —la multinacional surgida de la fusión de Marfrig y BRF—, envió al seguro de paro a cerca de 1.300 trabajadores en dos tandas durante las primeras semanas de septiembre de 2026. En paralelo, la empresa presentó ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) una reestructura que incluye la eliminación de 150 puestos, cambios salariales y de productividad, y la tercerización de un sector. El sindicato la rechazó «por unanimidad» y respondió con una contrapropuesta. La negociación tripartita recién comienza.

Qué propone la empresa

La compañía formalizó su plan ante el MTSS a fines de agosto. Según trascendió de esa instancia y de las comunicaciones al personal, la reestructura contempla varios puntos de fondo:

  • La supresión de unos 150 puestos de trabajo directos.
  • Una revisión de la estructura salarial y de los esquemas de productividad, en particular en los sectores de faena y desosado.
  • La tercerización del sector de carga y descarga.
  • Cambios de régimen, con rotación de turnos —mañana y tarde— cada 15 días, y ajustes en los horarios del área de mantenimiento.

La empresa fundamenta el paquete en las dificultades financieras de la planta, a las que suma el precio del ganado y la situación de los mercados internacionales. La conducción sostiene que, sin cambios en el costo laboral y en la productividad, la operación de Tacuarembó no es sostenible en las condiciones actuales.

El rechazo del sindicato

La Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (FOICA) rechazó la propuesta «unánimemente», según su presidente, Martín Cardozo. El dirigente resumió así la lectura del gremio: «por cómo viene la mano irán al seguro de paro y ahí transitar una negociación», y advirtió que detrás de este tipo de planteos «viene rebaja salarial o despido».

En la planta, la Asociación de Obreros y Empleados de Frigorífico Tacuarembó (Aoefrit) encabeza el conflicto. Su presidente, Hugo Gálvez, estimó que los cambios salariales propuestos equivalen a una rebaja de «40%, 45%» para los trabajadores alcanzados. «No es menor; ahí es donde están nuestros reparos», señaló.

El sindicato presentó una contrapropuesta. Se declara dispuesto a discutir mecanismos si se demuestra que la planta es ineficiente, pero rechaza los despidos y la rebaja salarial, y propone en su lugar retiros voluntarios e incentivos para los trabajadores que están en condiciones de jubilarse. La idea es reducir la plantilla, si hace falta, sin despidos forzados ni recorte de ingresos para quienes se quedan.

La discusión sobre la producción

Gálvez cuestionó de raíz el argumento financiero de la empresa. Sostuvo que, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), el Frigorífico Tacuarembó «faena más carne por mes y por año que cualquier otra planta del país». A juicio del gremio, una planta que lidera la faena nacional no puede explicar su crisis por el volumen de actividad, sino por decisiones comerciales y por el problema de acceso al mercado chino.

El seguro de paro, en dos tandas

El envío al subsidio se hizo por etapas. El 1º de septiembre ingresaron al seguro de paro alrededor de 750 trabajadores, la mayoría del sector de faena. En la semana siguiente —en torno al 8 y el 9 de septiembre— se sumaron entre 540 y 550 operarios más, hasta llegar a cerca de 1.300 trabajadores suspendidos. De acuerdo con La Diaria, solo se mantiene en actividad alrededor del 15% de la plantilla, en las áreas de productos elaborados y mantenimiento. La suspensión de la faena se mantendría durante todo septiembre.

Gálvez planteó además una dificultad adicional: muchos trabajadores ya habían agotado los días de licencia disponibles durante las paradas parciales de los meses anteriores, por lo que llegaron al seguro de paro sin colchón. El sindicato reclamó una cobertura parcial para quienes perdieron ingresos en ese período previo.

Qué implica el subsidio

El seguro de desempleo que paga el Banco de Previsión Social (BPS) cubre solo una parte del salario habitual y por un plazo acotado. Para 1.300 familias que dependen de un mismo empleador, la caída de ingresos es inmediata y se traslada al consumo local casi sin demora.

El trasfondo: China y el imidocarb

La crisis laboral llega inmediatamente después de un golpe comercial. El 6 de agosto de 2026, la autoridad sanitaria de China comunicó la detección de residuos de imidocarb —un antiparasitario de uso veterinario, empleado contra la garrapata y los hemoparásitos del ganado— por encima del límite máximo permitido, en un embarque de carne bovina sin hueso del Frigorífico Tacuarembó S.A. Como consecuencia, China dispuso la suspensión temporal de las exportaciones de esa planta a su mercado.

Fue la segunda detección del mismo compuesto en 2026: la primera se había comunicado el 19 de mayo. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) recordó a los productores la importancia de respetar los tiempos de espera de cada medicamento —para el imidocarb, el período registrado en Uruguay es de 213 días antes de enviar los animales a faena— y de registrar y verificar correctamente los tratamientos antes del envío.

China es el principal destino de la planta y de la carne uruguaya en general. De acuerdo con Portal del Norte, el mercado chino concentra una porción muy relevante de la producción del complejo de Tacuarembó, de modo que la suspensión dejó sin salida a buena parte de la faena y precipitó las paradas de actividad y el envío masivo al seguro de paro.

Del corte de cinta a la parada: la ampliación de abril

El contraste con el escenario de hace apenas cuatro meses es marcado. A fines de abril de 2026, el Frigorífico Tacuarembó inauguró una ampliación de su complejo industrial con una inversión cercana a los USD 70 millones ejecutada a lo largo de cuatro años. Según los datos difundidos en esa inauguración, la obra incorporó 570 trabajadores y llevó la plantilla a alrededor de 1.700 empleos directos; elevó la capacidad de faena de unos 850 a 1.400 animales por día y amplió la planta de hamburguesas de 200 a 900 toneladas mensuales.

Al acto asistieron el presidente Yamandú Orsi; el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti; el canciller Mario Lubetkin; la ministra de Industria, Fernanda Cardona, y el intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra. «Uruguay ha dado señales desde hace unos cuantos años de que las reglas de juego son claras, que se cumplen», dijo Orsi ese día. El CEO de la operación en Uruguay, Marcelo Secco, habló de «un nuevo capítulo» para la industria cárnica. Cuatro meses después, buena parte de esa dotación está fuera de actividad.

Un patrón que se repite en MBRF

El conflicto de Tacuarembó no es un caso aislado dentro del grupo. En las últimas semanas, MBRF planteó reestructuras y suspensiones en otras plantas que opera en Uruguay: en Establecimiento Colonia (Tarariras, departamento de Colonia), donde también se habla de recortar unos 150 puestos y se pidió extender el seguro de paro por 90 días; y en la planta de San José, que retomó una actividad reducida —tres o cuatro veces por semana— tras haber enviado a licencia a toda su plantilla en marzo. El sindicato también advirtió sobre movimientos en Minerva Foods, el otro gran jugador del sector frigorífico exportador.

Qué está en juego para Tacuarembó

El Frigorífico Tacuarembó es el mayor empleador industrial del departamento y una de sus empresas insignia. Con cerca de 1.300 familias alcanzadas por el seguro de paro, el impacto se traslada de inmediato al comercio, los servicios y los proveedores locales de la ciudad, en un departamento del norte del país donde las alternativas de empleo formal en la industria son limitadas. A esa caída de ingresos —transitoria mientras dure la suspensión— se suma la incertidumbre estructural sobre los 150 puestos que la empresa quiere eliminar de manera permanente.

La discusión pasó de lleno al ámbito del MTSS, donde ya hubo una reunión tripartita y quedó prevista una nueva instancia para la semana del 22 de septiembre. El sindicato anticipó que la negociación «va a ser de larga duración». Mientras tanto, la planta seguirá con la faena suspendida y la mayor parte de su personal fuera de actividad, a la espera de que se destrabe el acceso a China y de que el MTSS acerque a las partes.

Cronología del conflicto

  • 19 de mayo de 2026: China comunica la primera detección de residuos de imidocarb en carne del frigorífico.
  • 6 de agosto: segunda detección; China suspende temporalmente las exportaciones de la planta.
  • Fines de agosto: la empresa presenta la reestructura ante el MTSS; FOICA la rechaza por unanimidad.
  • 1º de septiembre: unos 750 trabajadores pasan al seguro de paro.
  • 8 y 9 de septiembre: se suman entre 540 y 550; el total ronda los 1.300 suspendidos.
  • Semana del 22 de septiembre: nueva instancia tripartita en el MTSS.

Información verificada con La Diaria, Subrayado, Montevideo Portal, Portal del Norte, El Telégrafo, La Mañana, Blasina y Asociados y comunicados oficiales de Presidencia, el MGAP y la Intendencia de Tacuarembó.

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