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El gobierno de Italia aprobó la emisión de 500.000 visas de trabajo a ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea entre 2026 y 2028.
El objetivo principal de los visados que va a otorgar el gobierno de Italia es cubrir la escasez de mano de obra en sectores clave como la agricultura, el turismo y la construcción, y a la vez regularizar la inmigración legal honesta.
¿En qué tiempo se entregarán?
Durante el año 2026 se entregarán 164.850 visas, luego otras 165.000 en 2027 y 167.700 en 2028. Del total de visas, 230.550 serán para trabajo subordinado no estacional y trabajo por cuenta propia, mientras que 267 mil se destinarán al trabajo estacional en sectores como la agricultura y el turismo. La asignación de estos cupos se definió de acuerdo con las solicitudes de años anteriores y las necesidades del sector productivo.
Para poder acceder a las visas de trabajo, los interesados deben cumplir con ciertos requisitos. Entre los documentos necesarios se incluyen:
- Formulario de Solicitud de Visa Schengen.
- Dos fotografías tamaño 3×4 cm, con fondo blanco o color.
- Pasaporte vigente con al menos tres meses de validez.
- Cédula de ciudadanía original y copia.
- Comprobante de pago de derechos consulares.
Este decreto amplía las medidas adoptadas previamente, ya que entre 2023 y 2025 se habían autorizado 452 mil permisos de trabajo. La estrategia tiene como objetivo regularizar la inmigración a través de canales legales, buscando frenar el flujo de inmigrantes irregulares hacia Italia.
«Los cupos se determinaron teniendo en cuenta las necesidades expresadas por los interlocutores sociales y las solicitudes reales de permisos de trabajo presentadas en años anteriores, con el objetivo de un programa que responda a las necesidades de las empresas y que también sea realista», señala el comunicado.
Además, se detalla que el objetivo es crear canales migratorios legales “para beneficiar la economía de Italia«.
Italia: Un modelo migratorio que otros países europeos observaron de cerca
La estrategia italiana de combinar regularización de mano de obra extranjera con control de fronteras representó un intento de encontrar un punto medio entre las posturas más restrictivas y las más abiertas dentro del debate migratorio europeo, un enfoque que otros países del continente con problemas demográficos similares, como España y Alemania, comenzaron a estudiar como posible modelo replicable para enfrentar sus propios déficits de mano de obra en sectores esenciales de la economía.
Tabla de contenidos
Un modelo que buscaba equilibrar necesidades económicas y control migratorio
El gobierno italiano defendió esta política como una respuesta pragmática a las proyecciones demográficas del país, que anticipaban una reducción sostenida de la población en edad laboral durante las próximas décadas, un desafío estructural que organismos como la Comisión Europea también identificaban en la mayoría de los países del bloque, generando un debate continental sobre cómo equilibrar el control fronterizo con las necesidades reales del mercado laboral europeo envejecido.
Sindicatos italianos de trabajadores tambien expresaron su respaldo condicionado a la medida, exigiendo garantias claras de que los nuevos trabajadores extranjeros recibirian las mismas protecciones laborales y salariales que sus contrapartes locales, evitando asi una competencia desleal que pudiera precarizar aun mas las condiciones de empleo en los sectores mas afectados por la escasez de mano de obra.
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