El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que este nuevo temblor en Venezuela tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro estuvo localizado a 27 kilómetros al norte de la localidad de Caraballeda en La Guaira.
El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, indicó en un mensaje en Telegram que, tras este nuevo seísmo, no hay reportes de daños adicionales en ninguna parte del territorio nacional.

Cinco días después de que dos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 sacudieran el norte de Venezuela en cuestión de minutos, el lunes amaneció con una nueva réplica de 4,6 grados con epicentro al norte de Caracas. El balance oficial, anunciado por Jorge Rodríguez, ascendía a 1.719 muertos, 5.034 heridos y 15.866 personas sin hogar. La cifra convierte al sismo del 24 de junio en el más letal registrado en el país en más de un siglo.
Al momento del nuevo temblor, Fernan Hernández, estaba tratando de encontrar a su hermano en las ruinas del edificio de cinco pisos donde vivía en La Guaira.
“La diferencia al terremoto es que el terremoto vino de lado. Esta vino que rebotó el piso. Todos lo sentimos”, dice a AFP este hombre de 57 años.
“El pánico ese fue horrible. De verdad lo que queremos es que nos ayuden al máximo” para rescatar los cuerpos, añadió frente a la montaña de cemento, materiales y polvo.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea dijo en un mensaje de Telegram: “Acabamos de tener una réplica de moderada intensidad. No tenemos reportes de daños adicionales en ninguna parte del territorio nacional”.
Este nuevo temblor ocurre cuando rescatistas venezolanos y extranjeros trabajan contrarreloj para tratar de rescatar a personas con vida debajo de los escombros. Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero de acuerdo con cifras de la ONU habría unos 50.000.

En La Guaira la destrucción es extendida con edificios hechos polvo o ladeados para uno u otro lado y con los servicios de emergencia trabajando día y noche.
El gobierno venezolano ha informado que 774 edificios están colapsados y 189 quedaron completamente colapsados.